viernes, 28 de octubre de 2011

Industrialización de Antonio Raimondi. Su mejor alternativa, el turismo.

Taller de Artesanía "Don Bosco"



Walter A. Vidal Tarazona

Palabras introductorias
Nuestro país, como pocos en el mundo, posee ventajas naturales por sus lugares ricos en belleza paisajista y una biodiversidad que ofrece una exuberante biomasa y otros recursos naturales. Sin embargo, nuestra situación económica no está al nivel de su posición de país beneficiado por la naturaleza. Muchos economistas consideran una maldición para el Perú el hecho histórico de poseer tantos recursos, porque finalmente éstos no sirven para sacar al país de su pobreza sino a las empresas explotadoras y a los políticos que se ponen a su servicio para hacerse ricos. No se trata de oponerse a que nuestras riquezas naturales se conviertan en recursos productivos para superar o atenuar la pobreza. Estamos sí en contra del irresponsable y poco ético trato a la naturaleza. Nuestros descendientes van a preferir el agua limpia, el aire puro, el suelo sin sustancias degradantes; también colegios, hospitales equipados, reservorios y otras infraestructuras, pero cuyo costo no debe de significar el deterioro del medio ambiente. Ya es hartamente conocido que la tierra está soportando el calentamiento global, escasez de agua y cambios climáticos; fenómenos que debieran hacernos reflexionar sobre el terrible maltrato del hombre a la naturaleza.
El turismo es considerado mundialmente como una alternativa de desarrollo, una fuente de riqueza importante para el crecimiento económico. El Perú tiene, en su potencial turístico, una gran posibilidad para salir del subdesarrollo y puede significar el mejor uso y respeto a la naturaleza ambiental por poseer ventajas sobre otras actividades económicas en cuanto a conservación y renovación (la minería explota recursos no renovables y deja desiertos y escombros en lugar de verdor y pureza ambiental). El turismo permite el ingreso de divisas, la creación de empleo, por ende, una mejora significativa en la calidad de vida.
Esta ventaja natural que posee el Perú se puede convertir en ventaja comparativa si participa la educación como instrumento de sostén, para reducir el costo relativo del servicio turístico. Pero educación no sólo entendida como trasmisión de información sino como pleno desarrollo y formación humana integral (1).
La región Ancash, además, puede poseer ventajas competitivas en turismo, y su Parque Nacional Huascarán, como lo afirma Antonio Brack, estar en condiciones de superar a Macchu Picchu, haciendo de Huaraz, el Callejón de Huaylas y la vertiente oriental de la Cordillera Blanca, un emporio del turístico receptivo (El Comercio, Jueves 22 de abril de 2011).
El turismo no es una industria de enclave, como sí es la minería. Al turismo hay que entenderlo como un sistema de circuitos o corredores, integrando pueblos y diversas actividades; jalonando el crecimiento y, bien planificado, puede impulsar el desarrollo económico. Ancash, no ha desarrollado adecuadamente el turismo -con eficiencia, equidad, pertinencia- a pesar de su rico potencial. Al parecer el ancashino no es consciente aún del potencial turístico que le brinda su naturaleza. Tiene ventaja natural, y ampliada la región con Huánuco y Ucayali, esta ventaja natural se incrementa, haciéndose más fácil su conversión en ventaja comparativa (versión Hecksher-Ohlin (2)) y con la tecnología que hoy se conoce, es fácil para la región poseer ventajas competitivas a nivel de América y del mundo.
El plan regional respectivo (del DICETUR) debe identificar los lugares a ser promovidos, regular la actividad privada para impedir el turismo indiscriminado, crear situaciones y oportunidades para la educación (básicamente ambiental), conciliando intereses, armonizando políticas, custodiando las potencialidades naturales y concertando con los operadores y empresarios para incorporar a la comunidad en los beneficios de esta actividad. Este plan básicamente debe de centrarse en la dinamización del turismo receptivo del Callejón de Huaylas e incorporar en circuitos y ejes la parte trasandina o subregión oriental denominada Conchucos (3), por ofrecer un atractivo paisajístico desconocido y monumentos arqueológicos como Chavín, Yayno, Yarcán, Tinyash (este último ya en Huánuco); debe de concertar y formar alianzas estratégicas con universidades, colegios y otras instituciones educativas a fin de que se proyecte y extienda la educación que imparten para generar conciencia colectiva y educar a la población en general, y en particular a las autoridades, a que se sensibilicen del mal estado del medio ambiente.

El ecoturismo es una alternativa viable para "Antonio Raimondi" (4)

Esta actividad novedosa que se interesa por el disfrute de los elementos geográficos, históricos, culturales, étnicos y ambientales, debe de interpretar la estructura y funcionamiento de la naturaleza. La provincia de Antonio Raimondi (A.R.) tiene su fortaleza en su enorme potencial ecoturístico, centrado básicamente en: turismo arqueológico, turismo de naturaleza y turismo de cultura vivencial o comunitaria. Como muchos otros lugares de esta zona de Conchucos, posee monumentos históricos diseminados en las cumbres de sus principales cerros y colinas, como herencia cultural, que puede atraer al público deseoso de apreciar el pasado histórico de Ancash y el Perú. Y esto es una fortaleza.
También constituye una fortaleza, para la actividad del ecoturismo, su atractivo natural, por la belleza de su paisaje, un sistema integrado de clima, flora y fauna silvestre -la ornitológica embellece el ambiente físico- fácil de poner en valor para favorecer a la población, legítimo custodio de su legado ambiental.
Finalmente, es una fortaleza suya su potencial en turismo de cultura vivencial, que se basa en el acervo cultural de las prácticas ancestrales y de formas organizacionales arraigadas a la tradición prehispánica (religiosa, folklórica, gastronómica, curanderismo, etc.) que aun se conserva, como en pocos lugares de la zona.
Pero posee también enormes debilidades y amenazas. Ente las debilidades, campea la falta de limpieza de sus calles, principalmente de sus plazas (que es la sala de recepción
de la ciudad), en la capital y algunos de sus distritos; los citadinos debemos de tener más conciencia en este tema ya que manteniendo limpia la ciudad reflejamos una buena imagen a los visitantes y también contribuimos a la salud de la población. Hay una carencia de la educación ciudadana y de autoestima.
Entre las amenazas, está la política excluyente del Estado, por ejemplo DICETUR, ente rectora del turismo en Ancash, ha marginado a nuestra provincia (en Ancash, A.R es estructuralmente la más olvidada por el Estado peruano) de sus tres corredores turísticos (proyectos) más importantes: a) Libertad-Ancash, que enlaza Chimbote, por Chuquicara, con el Callejón de Huaylas. b) El Micro Corredor de Conchudos: Chavín, Huari, Luzuriaga, Pomabamba, etc. y c) El llamado macro corredor “Santiago Antúnez de Mayolo”, importante circuito que integra costa, sierra y selva; partiendo de Huarmey, entra a la sub región Conchucos por Recuay (Cátac), Bolognesi y se va por Tingo María - Puerto Bermúdez.
Otra amenaza (en esta caso no política) es la escasez de recursos financieros para ser invertidos en infraestructura vial y turística (siendo la región Ancash la más beneficiada por el canon minero). Así mismo la inseguridad es otra amenaza que debe ser atendida con prioridad por las autoridades locales para cuando recibamos la visita de turistas, ellos tengan la plena confianza de recorrer las calles sin temor a que puedan ser víctimas de robo, y así no llevarse también una imagen negativa.

Principales productos turísticos

1. Lugares con muy bellos paisajes y vestigios paleontológicos
(ecoturismo de naturaleza y arqueológico):
* Montañas como Torre Gaga, los cerros hermanos: Mata torre y Shutu torre
* Rajush (sobre este pequeño nevado subterráneo se ocupa el sabio Antonio Raimondi (5)
* Puka-Gaga (pinturas rupestres rojos en rocas casi inaccesibles)
* Lagunas de aguas cristalinas como Yanacocha y Ruricocha (S.J. Rontoy)
* Ríos y riachuelos como Mirgas y Challhuá
* Cuevas y bosques de rocas con dibujos rupestres y posibles fósiles
* Las Aguas termales de Cachipampa, en Aczo, cerca al río Puchka
* El cañón del Puchka-Marañón, para ecoturismo de aventura.

2. Restos arqueológicos y paleontológicos.
En Llamellín:
* Yarcán (ciudadela lítica a 3,500 msnm), en mal estado de conservación.
* Pará (frente a Yarcán en el cerro del mismo nombre y a la misma altura)
* Tambo (detrás de Pará, a menor altitud), su conservación es buena.
* Manrish (al sur de la ciudad de Llamellín) y Mallallín (al norte), con restos arqueológicos desapareciendo.
En Chaccho:
* Tacshamarca (en la cima del cerro del mismo nombre, emblemático cerro de Chaccho, aprox. 3,900 msnm) y Pariaj- Jirca (a mayor altitud que Tacshamarca), en buen estado de conservación principalmente el segundo. Hay más restos arqueológicos en Chaccho.
En Mirgas:
* Anta-Ragá y Pirushtu (ambos a más de 3,600 msnm) muy hermosos restos que muestran edificaciones de una ciudadela o centros ceremoniales, muy bien conservados naturalmente. Hay muchos más.
En S.J Rontoy:
* Diablo–Gaga y Marca-Jirca (el segundo a más altitud, el primero se caracteriza por sus pinturas rupestres en sus rocas), en muy buen estado de conservación.
En Aczo:
* Chayash (a 3,500 msnm), relativamente en mal estado de conservación.
En Chingas:
* Restos de fósiles en la laguna de Yanacocha (el espectacular hallazgo de un scelidodonthe de 3 m. de largo, uno de los restos de vertebrado más completos hallados en América del Sur)

3. Folclore
Las danzas en extinción (rescatables en su autenticidad) como la Yurigua, Chunchu, las augas, machatines, llatinos, danzantes de corpus cristi, etc.
Las fiestas patronales de los pueblos.

4. Centros de artesanía
Talleres de Don Bosco en Llamellín, Aczo y Chaccho.

5. El arte culinario típico
* El picante de cuy en cazuela de barro,
* gitga picante,
* el chichancaldo (Huacaybamba se precia en tener la paternidad-hay que investigar),
* la minka lagua,
* el ñahuín azhua (chicha de jora, de molle)

Conclusiones y Recomendaciones

1. A.R está creciendo básicamente jalonada por la artesanía, gracias a la obra de un grupo de italianos liderados por el R. P. Jorge Nonni. Pero crecimiento no es desarrollo; desarrollo es crecimiento más bienestar social (con salud, seguridad y, sobre todo, educación). Analizando sus recursos renovables y de relativa abundancia, concluimos que su mejor alternativa para su industrialización es el ecoturismo, para lo cual es condición necesaria aunque no suficiente la EDUCACIÓN.
2. El segundo paso es la construcción de una INFRAESTRUCTURA BÁSICA, principalmente carreteras y caminos asentados, energía, agua, etc. que involucre al Estado (autoridad regional y locales).
3. El PRODUCTO TURÍSTICO deberá ser trabajado por los agentes comprometidos e integrados, diversificando la oferta, involucrándose el Estado como promotor y facilitador del mejoramiento de la oferta y su incremento, y potencializar los recursos inmersos en el circuito o eje turístico (facilitando con la instalación de sitios de alojamiento, alimentación, etc.; y reforzando con una edificación sin alterar el hábitat que los acoge).
4 Finalmente, el marketing y la educación permanente de sensibilización, empezando por los lideres (autoridades); la calidad de la educación empieza por uno mismo; la educación desarrolla la inventiva e imaginación y forma valores de solidaridad con los pobladores y naturaleza.
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(1) Consultar el concepto y rol de la educación en Aspectos teóricos para un estudio curricular (Vidal,3ra. Ed., 2008)
(2) El interesado puede consultar a Paul R. Krugman y M. Obstfeld (Economía Internacional, 5º ed.)
(3) En esta parte de la subregión de conchucos, existe a nivel de un proyecto el denominado circuito del Gran Chavín (Huaraz, Chavín, Huari, San Luis, Chacas, Carhuas, Huaraz) considerando la carretera Carhuas- Chacas; y el circuito Vuelta al Huascarán, más pequeño, al revés, teniendo como núcleo al Huascarán (Yungay – Yanama – San Luis – Chacas – Carhuas) y la carretera Yungay – Llanganuco-Llacma.
(4) En el Nº 5 de esta revista hemos dicho que la provincia A.R está empinada desde las riberas de los ríos Puchka y Marañón en la parte Nor Oriental del departamento de Ancash, ocupando un territorio de casi 560 Km2, relativamente casi desconocida y de las más castigadas por la pobreza ( MUY POBRE según el Mapa de Pobreza e Indicadores Socio Económicos Provinciales- FONCODES, INEI y el PNUD); pero está creciendo y su desarrollo deberá estar ligado a un proceso de industrialización que debe darse con pertinencia social y ecológica, priorizando la educación y la salud ambiental. También hemos señalado sus ventajas naturales tradicionalmente orientadas a la agricultura (“Ucrania Ancashina” como solía decir mi padre por su excelente trigo que producía); pero su mejor alternativa, sin posponer la actividad agraria, es el turismo.
(5) Ver “Antonio Raimondi en Llamellín”, del prestigioso historiador Dn. Tomás Gmo. Santilana, en Yarcán Nº 5, p.6

Referenciales
• “Llamellín en Prosa y en Verso” (Lima, 2003) de mi autoría.
• “I Inventario de Recursos Turísticos”. Municipalidad Provincial
Antonio Raimondi, 2008.
• Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. http://www.mincetur.gob.pe/ .


YANACOCHA, hermosa laguna
del distrito de San Juan de Rontoy,
ubicada a más de 4,300 msnm, cuyo
espejito de diamantina belleza reluce
el más lindo pedacito del cielo
andino




El SHUTU TORRE, maravilloso mirador
natural, gemelo del Mata Torre,
componentes ambas de la cumbre
más alta del distrito de Llamellín,
denominada Torre Gaga (4,300
m.s.n.m.)

Una de las edificaciones circulares del complejo arqueológico ANTARRAGA, en el distrito de Mirgas a 3,800 metros del nivel del mar.

Los Chunchos, vistoza danza costumbritica de Llamellín que se realizaba en honor a la
Virgen del Carmen en el mes de julio y en honor a la Virgen del Rosario en el mes de octubre.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Plaguicidas: Peligro latente

Por: Wilfredo Pérez Ruiz (*)


El 3 de diciembre [pasado] se celebró el “Día Internacional del No uso de Plaguicidas”, que tiene por finalidad reflexionar y tomar conciencia en la población sobre la grave crisis ambiental generada por el uso de los agroquímicos a nivel global. Esta fecha fue establecida por las 400 organizaciones miembros de PAN (Pesticide Action Network) en 60 países, recordando a las miles de personas fallecidas y otras que quedaron con secuelas, por el accidente de Bophal (India, 1984) donde se liberó un componente utilizado en la elaboración de un plaguicida de la Corporación Unión Carbide.


Es oportuno recordar que durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), conocida como “Cumbre de la Tierra” (Brasil, 1992) la Organización de las Naciones Unidas auspició, entre otros valiosos acuerdos, la suscripción del Convenio de Rotterdan (Holanda) con la finalidad de regular el comercio de plaguicidas extremadamente tóxicos. El Perú ha suscrito este tratado relacionado a las actividades agrícolas y salud de la población.
También, adicionalmente a los métodos tradicionales, existen sustancias biológicamente activas y de origen vegetal, animal y mineral, utilizadas para eliminar plagas e insectos. Un ejemplo conocido es la “muña” o “chaumpca”, empleados para proteger alimentos almacenados. Estudios realizados señalan la existencia en el Perú de, aproximadamente, 100 especies de plantas con facultades insecticidas aunque su utilización es todavía incipiente.
En nuestra patria se mercadean 548 productos químicos para el control de plagas, mayormente empleados en la costa, la ceja de selva y en los valles interandinos. De éstos 371 provienen de naciones del Norte. Según estadísticas de organismos internacionales el 90 por ciento de los plaguicidas vertidos en el mundo, son producidos en países industrializados. Mientras el 80 por ciento de su comercialización está en poder de 24 empresas transnacionales, de las cuales Bayer, Ciba Geigy, ICI, Monsanto y Shell controlan la mitad de toda su venta.
Es conveniente recordar que muchos de los plaguicidas que importamos se encuentran censurados en los mercados de las naciones desarrolladas por su efecto negativo sobre el ambiente y la salud. Estas afirmaciones se encuentran sustentadas en informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que han certificado el millonario negocio de plaguicidas nocivos. Para tener una idea amplia de las secuelas producidas por su empleo, en los Estados Unidos se estima en 800 millones de dólares los daños causados y entre 30 a 40 mil muertos las víctimas humanas a nivel mundial.
Las estadísticas del consumo de agroquímicos demuestran su incremento a partir (principalmente) de 1960. Así lo acredita el Centro Panamericano de Ecología Humana y Salud, que nos señala como uno de los países con mayor cantidad de componentes químicos utilizado por kilómetro cuadrado (en comparación con Costa Rica, México, Guatemala, Colombia y Brasil).
La siembra de hoja de coca para la producción de PBC ha coincidido con la negligencia de las autoridades gubernamentales quienes permiten la introducción de agroquímicos de probadas ramificaciones negativas para la salud y el entorno ecológico. La aplicación de la llamada “docena sucia” no es una alternativa para controlar las plagas. El perfeccionamiento de mecanismos de inmunidad ante los plaguicidas de origen sintético, es una de las secuelas de su uso desmesurado. Existen más de 450 especies de insectos resistentes a los plaguicidas y su eliminación implica mayores concentraciones del producto y, en consecuencia, emplear elementos más potentes y frecuentes.
En el Perú este es un problema serio. En el sector agropecuario se ubica el 31 por ciento de residentes en situación económicamente activa y se concentra el 50 por ciento de habitantes en extrema pobreza. Según estudios del ministerio de Trabajo hay 3.5 millones de individuos ocupados en el agricultura. Por lo tanto, están exhibidos (directa o indirectamente) a las repercusiones de los pesticidas, generando numerosas tasas de intoxicación, en especial en áreas de intensa actividad agrícola.
Sin embargo, debemos reconocer que en materia legislativa hemos avanzado con la dación de algunas disposiciones y la publicación del reglamento de la Ley de Sanidad Agraria (2008) que dispone que los plaguicidas para su uso y comercialización en el agro sean registrados en el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa). Es imperativo promover el estudio de medios alternativos como el control biológico, entre otras opciones. Para ello, el gobierno debe convocar a investigadores, universidades y comunidades rurales con la finalidad de expandir propuestas técnicas, institucionales y legales. Existen experiencias interesantes que no han sido aún difundidas.
Diseñar sistemas de monitoreo para conocer las externalidades generadas del empleo de plaguicidas y replantear nuestro ordenamiento sobre este controvertido tema -en concordancia con las reglamentaciones internacionales- es una prioridad para enfrentar un conflicto de irreparables daños ambientales, sociales y económicos.

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(*)Docente, conservacionista, consultor, miembro del Instituto Vida y ex presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas - Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/ - http://www.facebook.com/wilfredoperezruiz

viernes, 2 de septiembre de 2011

LA POESIA ANDINA DE ELMER NEYRA

(*)


Por: Néstor Espinoza.


Nos ha sorprendido advertir recién, después de muchos años de amistad, el quehacer cultural de Elmer Neyra, que mezcla o, mejor, enyunta, los guarismos y las fórmulas de la abstracción matemática con el uso normativo y poético del idioma. Duplicidad infrecuente no sólo en el Perú, sino también en Hispanoamérica. El caso más conocido es el del argentino Ernesto Sábato, que, de químico, pasó a ser un excelente novelista y ensayista.
Acabamos, pues, de saborear su poemario "Rumi shanka", brasa de piedra, prologado muy enjundiosamente por otro poeta ancashino del distrito de San Marcos y ya bastante conocido como uno de los primeros impulsores de la literatura infantil en el Perú, Don Teófilo Maguiña Cueva.
Nos hemos detenido en su poesía, porque la narrativa no pasa por nuestra predilección, ni tenemos la formación teórica y técnica para su abordaje.
Para quienes ya trajinamos por los predios floridos de la poesía, leer el primer verso de un poema o el primer poema de un libro es como probar la primera cucharada de un papakashki, que nos dice muy a las claras de lo que queda de la sopa. En muchos libros sólo abundan los versos y no hay casi nada de poesía.
En algunos poemas de “Rumi shanka", encontramos el mismo aire lírico de los poetas del Grupo “Orkopata”, que asimilaron muy bien el vanguardismo, como Alejandro Peralta por ejemplo: "El sol caía a pedradas,/ el calor hincaba, hincaba/ como clavitos de fuego” (Se nos murió). "La tarde exhalaba sombras de rastrojos/ y aromas de chicha corajuda de agosto” (Una fiesta de estancia). “El sol de junio/enrojecía/ el lienzo verde/ de la plaza risueña./ Por los ojos/ de los pinkullos/ el eco marcial/ hincó el cielo hermoso”. (La pelea de corpus).
Pero en lo esencial es una voz propia que da cuenta de lo suyo: el hombre, la geografía y la cultura de su región nativa.
Nos hemos visto, pues, atraídos por su sintetismo y sus remates que son como las horquetadas que separan en las trillas el grano de la paja.
En su nota de autor, Elmer establece claramente las coordenadas de su quehacer intelectual: “…quizás haya motivo de buscar los diferentes lenguajes para trasmitir el éxtasis de la belleza". "Todo lo valioso tiene una urdimbre lógica… y un soneto tiene tanta lógica interna como un teorema de la geometría, y en ésta hay tanta belleza… ”Algo que puede perdurar está más allá del utilitarismo…” "La creación es producto de una vocación, de una entrega, sin esperar nada". (…) hay corrientes, modas, pero lo mas valioso es la autenticidad". (…) veinte mil años de cultura testimonian que el Perú es un país andino y pocas centurias (de República) no pueden trastocar esta honda realidad". Puntos de vista que suscribimos también como nuestros y a mucha honra.
En resumen, para situar esta mixtura en el ideario y la poética de Elmer, tendríamos que intentar la siguiente fórmula o teorema: La verdad es bella y la belleza es verdad.
Los poemas del autor nos han procurado un gozo estético profundo, por nuestra afinidad temática, terrígena, idiomática quechua e ideológica sustancialmente. Cuatrocientos años de muerte no han matado a nuestra cultura andina que no conoce la muerte, pero sí la resistencia.
Poesía sencilla, límpida y fluida y tierna, a la manera andina, como un torrente de altura, cantarina además, que recoge a su paso el nítido retrato del mundo andino en todos sus aspectos, con su amor, su añoranza, sus sueños; con sus cosas representativas como la olla, la coca, la sandalia, el horno, la chicha, la cancha. Y, por supuesto, con las dos hondas llagas del pueblo andino, la invasión española y la invasión chilena.
“No tengas miedo, hermano, no lo tengas; /éste es el molino, molino ya viejito,/junto al riachuelo bullanguero.// Espérate, un ratito espérate, /ya llegarán las buenas mocitas/ya llegarán quizás con burritas.// Ya llegará también la noche/ a poner cercos en el camino./ Ya llegará la noche, ya llegará/ a poner corazón en el molino” (Molino viejo).


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(*) En la foto: Elmer Neyra (centro) en compañía de Walter Vidal y Juan Rodríguez. Huari, mayo del 2009.




viernes, 19 de agosto de 2011

CUANDO UN AMIGO SE VA

Por: Néstor Espinoza
AEPA-Callejón de Huaylas.

El día que Efraín Rosales Alvarado recibió la súbita amenaza de la enemiga de la vida a la suya, él no se asustó, no se amilanó, no se acobardó, ni cayó en profunda congoja. Todo lo contrario, se armó con las armas médicas y, sobre todo, se armo de coraje, para pelear de frente y a pie firme contra la enemiga.
Es más, este lance vital-mortal no le restó dinamismo a su vida, ni ideales a su alma. Fue ejemplar, para nosotros sus amigos, su entereza, su optimismo y sus realizaciones por encima de la adversidad. Se convirtió en el motor de muchas actividades culturales a las que él nos impulsó.
Si hoy finalmente ha perdido la batalla, ha sido sólo por la superioridad del atacante y no por rendición o capitulación.
“Cuando un amigo se va, /queda un espacio vacío, / que no lo puede llenar/ la llegada de otro amigo” dice la emblemática canción que, con Alberto Cortez, cantaba el juglar argentino Facundo Cabral, quien también se fue de una manera trágica y dolorosa. Es lo que sentimos ahora en ausencia de Efraín. Pero nos cogeremos del mismo valor que él nos enseñó para soportar esta congoja y cualesquier otras.
Entre las múltiples actividades culturales que realizó, sin duda, destacan tres de ellas:
Fue fundador, con Carlos Toledo, Abdón Dextre, Román Obregón, Nelly Villanueva, etc., de la Asociación de Escritores y Poetas de Ancash (AEPA). Y fue quien ideó también los Encuentros aepistas, que en los 25 años de AEPA, llegaron a concretarse en un número de 11. Quedan recuerdos, fotos, documentos imborrables de todo ello.
Otro filón de su quehacer fue el estudio del canto andino en su variedad del huayno y la publicación de su libro “El canto del cuculí encendido”. Trabajo que queda como un pilar para otros de su especie. Y ese canto del cuculí flamígero no se apagará, mientras haya cultura andina.
De otro lado, su contribución de cantautor vernáculo, con su voz y su guitarra, junto a las de sus hermanos, ha quedado registrada en el sentir ancashino y en perdurables grabaciones de dominio público. Los espacios radiales no dejan, no dejarán de consignar el andino repertorio y el estilo muy particular de LOS HERMANOS ROSALES.
Hay duelo y lágrimas en las guitarras huaracinas y también el huayno ancashino viste de luto.
“Cuando un amigo se va, / queda un tizón encendido, / que no se puede apagar/ ni con las aguas de un río”.
Efraín Rosales Alvarado (E.R.A.) era un amigo cordial. Queda en nosotros el tizón encendido de nuestro permanente recuerdo y gratitud.

Lima 19 de Agosto del 2011.

martes, 26 de julio de 2011

A MI HUARAZ QUERIDO, LA DE LAS CALLECITAS EMPEDRADAS…





UN SALUDO A HUARAZ EN SU ANIVERSARIO

A MI HUARAZ QUERIDO, LA DE LAS CALLECITAS EMPEDRADAS…




Por: WAVITA







Hoy al recorrer, mi pequeño lebrel de espuma, los cansados senderos del recuerdo, ¡Oh pensamiento bendito!, te has asomado, ágil, por aquellas callecitas estrechas tersamente empedradas, a la plaza de mi Huaraz querido…

A aquella plaza iluminada pálidamente en noches de emoliente, ponche de canela y coco.

¡Cómo aroma aún humeante y delicado el frío nocturno del parque a la melodiosa música de Atusparia por radio Huascarán!

¡Cómo redobla aún el tambor en mi pecho, cuando, empañado con el sudor salvaje, corría tras aquellos pasitos dulces, que apresurados subían por el jirón Sucre cada mañana al Colegio Santa Rosa de Viterbo, mientras muchos lo hacían por la calle Comercio hasta la puerta del Instituto de Mujeres, “cristina al cinto, aire de muchacho, cuadernos bajo el brazo”, como lo recuerda nostálgico mi amigo Néstor Espinoza, en su Carta a un Amigo.

Pero hoy camina, pequeño lebrel de espuma, camina hasta el Quillcay, sin salirte de 1956. Cuando aún todo Huaraz era del Colegio de La Libertad:

Quillcay querido, te dejaré con tus piedras blancas tendidas como pañuelos de despedida, con tus nubes de plata y plomo elevándose como incienso a cubrir los senos de cristal de la blanca cordillera; ya no estarán más al alcance de mis ojos aquellas trenzas de alabastro nadando en tus aguas bullangueras, aquellos ojitos de capulí turbados en el azul cielo de ensueño…

Mi boca no disolverá más el dulce apetito de sus labios de jora, a la sombra de los pequeños eucaliptos entrando de bajada al río Santa…

No más plazuelas de Huarupampa, de Belén, de la Soledad; no más Alameda Grau con su Iglesia de San Francisco. No más los pocos amigos que salieron por Tacllán, Calicanto, Moterrey.

Yo salí por Tacllán, un día del cual no quiero recordar hoy, pícaro lebrelillo de espuma.

miércoles, 29 de junio de 2011

Recordando a Celestino Kalinowski



Por: Wilfredo Pérez Ruiz (*)


No es fácil escribir en recuerdo de un peruano de biografía tan abundante como Celestino Kalinowski Villamonte (1924-1986). Una existencia caracterizada por la autenticidad que enaltece a hombres de bien. Evocar su obra es pertinente en un medio donde “nadie es profeta en su tierra”.

Fue descendiente de Juan Kalinowski, conocido en los principales museos y parques zoológicos de Europa porque solía viajar a distintas regiones del mundo en busca de animales y especies raras para disecar. Llegó al Perú y se estableció en la región de Marcapata (Cusco) donde fundó la hacienda “Cadena” e instaló su laboratorio de taxidermia. Sus trabajos eran financiados por el millonario benefactor polaco, el conde Braniski.

Celestino adquirió –a finales de los años 40- una especialidad en Altas Técnicas de Museo en el Museo de Historia Natural de Chicago. Trabajó para esa entidad como colector, luego en la Dirección de Renaturalización y Formación de Dioramas, y en el curtido de pieles (1950 – 1953). A la muerte de su padre, Celestino -con su hermano Benedicto y su sobrino Alfredo Sumar Kalinowski- asume la tarea iniciada por su progenitor. El Museo de Chicago lo mandó para colectar especimenes de aves y mamíferos hasta 1962.

Su talento y creatividad artística merecieron reconocimiento internacional. El director del Instituto Smithsonian, Dillon Ripley, le dirigió estas palabras: “Felicito a Ud. y deseo decirle que apreciamos mucho su magnífica colección. Estamos felices de tener esta admirable representación del oriente peruano”. Agradecimientos similares recibía de las universidades de Yale, Ontario y Filadelfia, así como de los museos de Chicago y París.

Mientras en el mundo se exhiben con admiración sus bellos dioramas, los peruanos solamente podemos observar una pequeña muestra de su arte en el pabellón de aves que lleva su nombre en el Patronato del Parque de Las Leyendas - Felipe Benavides Barreda, organizado en 1964. El esplendor de sus obras es descrito por la periodista Alfonsina Barrionuevo así: “Cuando él sea polvo sus animales seguirán conservando su frescura, la brillantes de su plumaje o del pelaje, como si su genio hubiera detenido el tiempo en honor suyo”.

El Manu fue su gran sueño. Las apreciaciones de Kalinowski sobre este espacio de la naturaleza amazónica las transmitió al presidente del Patronato de Parques Nacionales y Zonales (Parnaz), Felipe Benavides, en su carta del 6 de enero de 1967: “Siempre, en el manifestado deseo de brindar mi máxima colaboración, me permito sugerir que a la brevedad posible, se disponga la medida proteccionista de declarar Zona Reservada, toda la hoyada del Manú, que con absoluta seguridad constituye la única zona en la que todavía existe la fauna y flora casi intacta o virgen...” El anhelo de Kalinowski era lograr la protección de este valioso paraje natural.

Benavides convenció al biólogo británico Ian Grimwood (ex director general de la Unión Mundial para la Naturaleza quien se encontrado en visita de estudio en el Perú) para realizar con Kalinowski una expedición hasta ese lugar y presentar los informes técnicos que sirvieron de sustento para reservar un área de 1´400.000 hectáreas con la finalidad de crear el Parque Nacional del Manú (1973).

Sus inquietudes no tuvieron límites. Por esa razón, el 28 de marzo de 1968, pidió al gobierno la constitución de un Museo de Historia Natural en el Manú para investigaciones científicas y culturales. “El museo servirá como muestrario de la enorme variedad de su fauna y flora, constituyendo un valioso aporte al desarrollo de las ciencias biológicas bastante olvidadas en nuestro país”, explicaba entusiasmado. Deseoso de transmitir sus conocimientos a los jóvenes dedicados a la taxidermia, solicitó también la construcción de una escuela en el Cusco. Una vez más estas iniciativas se frustraron.

Recorrió profundamente nuestra amazonia y como resultado de sus exhaustivas indagaciones descubrió la especie de perdiz “Tinamusosgodi conover”, dos nuevas de mamíferos en el sur del Perú, un murciélago de la subfamilia “Emballunurinae” y un marsupial, el “Caluromysuops coelestini”. Sus aportes están publicados en la revista “Fieldiana Zoology”.

Felipe Benavides alentó siempre los esfuerzos e iniciativas de tan ilustre taxidermista. Escribió el 5 de mayo de 1964 a la secretaria del presidente de la república, Violeta Correa Miller, diciendo: “...Los hermanos Celestino y Benedicto Kalinowski viven en el valle Manu y son los únicos blancos que habitan en esa extensa región que vienen recorriendo desde hace 25 años...Conoce muy bien el istmo de Fiscarreal, por vivir en esa zona. Tiene una serie de interesante sugerencias sobre el Proyecto de Colonización de la Marginal y colaborará en el futuro con el Patronato de Parques, etc.”

De personalidad sencilla y discreta, así refiere el estudioso británico Ian Grimwood: “Era un hombre notable y modesto; nació siendo naturalista, cuando lo conocí en el año 1966, venía coleccionando especimenes de un gran número de especies para los zoológicos más famosos de América y Europa. Él había descubierto el “Opossum negro” y muchas otras variedades de aves y mamíferos desconocidos para la ciencia. Los animales lo identificaban y los amaguaca lo respetaban. Sorprendía como era capaz de seducir (mediante imitación de sonidos) a los caimanes y así poderlos contar. Me enseñó como se podía atraer la curiosidad de la nutria gigante y poder nadar entre ellas”.

Naturalista por vocación, conocedor acucioso de nuestros recursos naturales, tesonero investigador de la selva peruana y artista renombrado. Celestino Kalinowski Villamonte nos ha legado su testimonio de desprendimiento, grandeza personal y, además, su intensa identificación con el Perú. Nuestro homenaje de siempre para él.
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(*) Docente, conservacionista, consultor en temas ambientales, miembro del Instituto Vida y ex presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/
















miércoles, 22 de junio de 2011

De Llamellín a Chiquián con Palpitar del Ande.

Chiquián, más que un espejito, es un pedacito de cielo...
foto después de la presentación de Palpitar del Ande en el auditorio del Palacio Municipal



Camino a Llamellín ...




... el río Puchka












La ciudad de Llamellín, capital de la provincia Antonio Raimondi













Carlos Garay subiendo de la quebrada de Cancanán













Monumento de Antonio Raimondi en la puerta del colegio, que lleva el nombre del sabio italiano.






Después de la exitosa presentación en Lima, el pasado mes de febreo, de Palpitar del Ande. Relatos y poesías, en el Club Ancash, decidimos con Carlos Garay, dos de los cinco coautores del libro, llevarlo también a nuestras tierras, allí donde están los paisanos citadinos. Fue así como en mayo nos juntamos en Huaraz , y desde allí emprendimos el viaje, primero a mi tierra colorada, por estar más alejada y después a Chiquián, de regreso.




Walter A. Vidal Tarazona





Nélida Silva, el autor de la nota y Noelia Silva, en casa de las nombradas, Llamellín.














Entrada a Llamellín... por Paccharajra.



Walter A. Vidal Tarazona

Aquel miércoles, cuando descendimos del carro que nos condujo a LLamellín, el sol recogía sus últimos rayos de oro del emblemático cerro de Pahuacoto, en cuya amorosa falda crece esta ciudad. El ómnibus había apagado su motor en la plaza principal, cuando, al bajar con el pie derecho a tierra, se rompió la base de la bolsa donde llevábamos el vino para el brindis de honor de la presentación del libro. El botellón se escapó como trozo de hielo, sonó estrepitosamente en el cemento, regando el parque parcialmente y atrayendo la mirada curiosa de los pasajeros y más aún de los lugareños que estaban allí cerca. ¡Salud Carlitos!, ¡Bienvenido a mi Llamellín querido!, atiné a dirigirme de esa singular manera a mi compañero de viaje, antes que él me regañara. (Llamellín es capital de Antonio Raimondi, provincia trasandina de Ancash, situada al noreste de Huaraz, casi desconocida para muchísima gente. Está empinada en las riberas de los ríos Puchka y Marañón, ocupando una accidentada y extensa ladera de casi 560 Km2, sembrada de encantadoras lagunas, cerros, puquiales y quebradas coquetas) . Carlos Garay, al percatarse de mi percance, entusiasmado se puso a festejar el incidente; después de lo cual, nos dirigimos a la que fue casona de mis padres, situada en la esquina nororiental de la plaza. Entramos a la tienda, hoy, de mi hermano. Nos abraza y nos ayuda con las maletas, conduciéndonos por el interior hasta dejarnos instalados a ambos en el segundo piso. Luego de unos minutos toqué la puerta de la habitación de mi amigo. Él ya se había acicalado adecuadamente. Bajamos al patio. “Está bonita la casa”, me dice. En ese momento no supe qué es ser “bonita”, admito que tal vez es “bonita” por las transformaciones introducidas gracias a la tecnología de moda. Pero bonita, realmente, creo que era aquella, con su patio, que yo hace más de 50 años, dejé empedrado con cantos rodados blancos y negros (hoy tachonado de cemento).


Sonó el infaltable celular, el avasallador celular, el indispensable celular. “Bienvenido, tío, a nuestra tierra. Ya todo está listo para presentar el libro, mañana a las 6 de la tarde, en el auditorio de la Municipalidad”. “Gracias, Nélida, dime ¿dónde estás”, le pregunto; “saliendo con Noelia hacia donde están ustedes”, me responde. “No, no; mejor espérennos en tu casa, Carlos está loco por conocer Llamellín y no queremos perder tiempo”. Salimos a la plaza con mi amigo, con dirección a la casa de mi sobrina. Lo primero que muestra la plaza de Llamellín es su parque con su simpática iglesia. Ésta es imponente por el tallado de su puerta de madera, hecha por los maestros del Taller Don Bosco; la parroquia con su iglesia ocupa una manzana, y está construida en un nivel más alto que el de la plaza. En su interior vive el Padre Nonni con los chicos del Taller Don Bosco y sus colaboradores italianos. Al lado oeste de la plaza, donde termina la parte más vistosa de la falda del Pahuacoto, está la casa Taller de los Artesanos y el edificio de la municipalidad provincial… Llegamos a la casa de mi linda sobrina. Sin mayores modificaciones, mantiene en lo esencial su identidad y señorío tradicional. Está aún en su acogedor patio el arbusto de melocotón embelezando con su fragancia exquisita, también sus rosas, alelíes... “Como no estamos viviendo acá, están descuidadas, el tápacoj (cuidador) no es como uno mismo”, nos explica. Acabo de recordar también que, pasando por la sala principal, se llegaba a un hermoso huerto, le pregunto si está allí mismo. “Si, tío, pero lleno de mala yerba. Allí vamos a hacer pachamanca, pasando mañana, donde los invitados de honor son ustedes… Ahora, si les parece, seguimos invitando para la presentación de mañana, con ustedes mismos, casa por casa, antes que anochezca”, nos plantea. “Sí, esa es nuestra idea; de paso hacemos conocer la ciudad a mi amigo”. Salimos. Mientras caminamos, Carlos nos hace una pregunta: ¿cuál es la actividad principal de la Provincia?. Su ventaja natural, así como de las otras provincias andinas, sigue siendo la agricultura -respondo de inmediato- Aunque su mejor alternativa sería el ecoturismo, sin posponer la agricultura de subsistencia y de exportación a las ciudades aledañas, pues Antonio Raimondi cuenta con numerosos monumentos arqueológicos diseminados en sus cumbres y colinas, también posee una belleza paisajista integrada a un sistema de clima, flora y fauna, una biodiversidad que se combina naturalmente a una cultura vivencial, como prácticas ancestrales, costumbres, ritos, fiestas, gastronomía, que constituyen una atracción fácil de poner en valor para favorecer a la población, legítimo custodio de su legado ambiental. “Sin embargo, aunque parezca descabellada, debemos regresar al trigo”, comenta Noelia; también pienso lo mismo, y a despecho del TLC con EEUU –añado- pues así no dependería toda esta región del trigo importado; pero también se tiene que aprovechar las aguas de la lluvia recogiéndolas en reservorios techados y protegidos para época de secano. Hay que “sembrar el agua”, en las zonas altas en macro y micro represas, acompañado de procesos de forestación y mejoramiento de microclimas que favorezcan la lluvia… Hemos recorrido más de la mitad de la pequeña ciudad y empieza a molestarnos un poco el frío y el cansancio. Nos despedimos de las chicas que amables nos sirvieron de excelentes guías.

Flor de una planta espinosa de la quebrada de Cancanán


El siguiente día, jueves 19 de mayo, muy temprano, nos busca mi hermano Elmer y nos conduce a su amplio comedor. El aroma de las hierbas del humeante papacashqui nos abre el apetito de par en par, acompaña al exquisito plato otro más grande, de mote de trigo raimondino, como tallón, además de roscas y panes de la Parroquia y un retinto café pasado en colador de tocuyo; todo, todo, servido con las propias manos del amable anfitrión. Después del suculento ágape, salimos al Colegio “Antonio Raimondi”, en el barrio de Allauca, para invitar, en la persona de su Director Dr. Silverio Silva, a todo el personal y alumnos del Quinto Año. Seguimos nuestro recorrido: UGEL, Gobernación, juzgados, Fiscalía, etc., y hemos tenido suficiente tiempo para caminar desde la quebrada de Paccharajra hasta la de Cancanán, riachuelos otrora de aguas cristalinas, donde íbamos a bañarnos al aire libre; aún mantienen su lozanía amorosa en sus piedras, helechos y plantas revestidas de verdor y flores coloridas, sólo que ahora sus aguas no están tan bullangueras ni fortachonas como antes; ahhh, ni cristalinas.


Seis de la tarde. Llega la hora de la presentación de Palpitar del Ande. 20 minutos antes, salimos de nuestra morada con nuestros libros y el porrito de vino que volvimos a comprar en la tienda de nuestro amigo Machilino. Cuando llegamos a la puerta de la Municipalidad, nos señalan el segundo piso. Abren el auditorio, y la primera persona en llegar, después de nosotros, fue la señora Roxana Pilossi, quien en representación del Padre Jorge Nonni, haría el comentario pertinente. A las seis en punto, tal como estaba prevista, empezó con las palabras de bienvenida del Alcalde Provincial, Sr. Guillermo M. Sánchez Mendoza, quien nos ofreció su especial reconocimiento, a Carlos Garay Veramendi como huésped ilustre y a este modesto escribidor como hijo predilecto. Su personal se pasó en atenciones. Entre los asistentes alguien nos manifestaba que era la primera vez que había este tipo de evento cultural aquí. La ceremonia terminó en una fiesta general que se improvisó en ese momento. Nos llamó la atención la nutrida concurrencia, aunque no asistieron los alumnos invitados.


Para este pechito todo pasó como un sueño tachonado de maravillas, una mezcla de tiempos, distancias, recuerdos, de una alegría cristalina sin fin, también de una tristeza opaca, en fin, todo, todo ha quedado como “empozado en mi alma”.


El domingo por la noche nos juntaríamos nuevamente en Huaraz, para programar nuestro segundo viaje, esta vez al “espejito del cielo”. El jueves 27, a una semana de nuestra presentación en Llamellín, a las 5 de la mañana, en efecto, ya estábamos saliendo rumbo a Chiquián. Subimos hasta Conococha, torcemos a la izquierda, orillando la laguna, cruzamos una pampa, que se pierde de morado y azul para dar paso a la blancura de los nevados de Huayhuash, y empezamos la bajada. En su último tramo, cuando el día ya tiene despuntando el sol, se nos regala a la vista una hermosísima ciudad arropada de eucaliptos. Realmente es más que un “espejito de cielo” (Carlos me explica que ello viene de su origen acuático), para mí, ¡es un pedacito de cielo!


Cinco minutos después ya estábamos descendiendo del carro. Nos dirigimos de inmediato al mercado. Nos traen el humeante pegán caldo (caldo de cabeza de carnero) exquisito plato hondo para despertarnos aún más y ponernos en forma y estilo adecuados para la presentación del libro en mochila, esta misma noche. Después de haber saboreado el famoso humán caldo, nos dirigimos a la casa del tío de Carlos, Sr. Pablo Vásquez Veramendi, cuya esposa, la señora Lía, una amabilísima dama, nos colma de afecto y nos deja muy instalados en un cuarto de dormir, en la primera planta de su amplia casona, frente al patio adornado de un jardín de perfumadas flores y un pequeño horno panadero, vistosísimo. Salimos acicalados a hacer las últimas coordinaciones para el evento a llevarse cabo a las 7 de la noche en el auditorio de la Municipalidad.


La hora señalada empezó la actividad cultural con las palabras de bienvenida del representante del Sr. Alcalde, por ausencia del titular, y bajo la conducción del profesor Romeo Reyes Gamarra; puro corazón, él, con sus calurosas palabras preñadas de cariño, nos transportaba en el recuerdo a momentos tan gratos, como aquellos que compartían con su amigo y colega Carlitos, en este su “Espejito de Cielo”. Y mi amigo Carlos se pasó con su brillante intervención.

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Mi amigo Carlos Garay Veramendi es único, definitivamente. Ya casi al mes de nuestro viaje a la tierra adentro, con el consabido pretexto de Palpitar del Ande. Relatos y poesías, me da dulcemente, ya acá en Lima, en mi casita surcana, una doble sorpresa: su visita (no sabía que estaba en Lima) y su Testamento de Judas…, un segundo libro de cuentos, recién salidito de los hornos de la Editorial San Marcos.

¿“Has escrito la nota que tenías que hacer para el blog de Nalito Alvarado?”… “No, Carlitos, un dolorcito al estómago me tumbó a cama, hasta ahora; pero hoy mismo lo estoy enviando”.

Desde que me dejó su libro no me he desprendido de sus páginas, hasta terminarlas de devorar, una tras otra, cada vez más interesantes, a pesar que varias veces me ha hecho perder el tiempo enviándome a mi escritorio para consultas a mi diccionario. Me gusta mucho, más que su primera obra. ¡Ahhh! también me detuve cuando encontré algo sobre “política”, es decir, algo de su corazoncito “político”. Y no quiero decir más cosas porque tienen que leerlo. Sólo repito que me gustó mucho. Y estoy dispuesto a volverlo a leer. Aquí, poquito, de ese “algo” al que hago referencia:
“[…] Gobernaba entonces el general Juan Velasco Alvarado, militar nacionalista de verdad, con huevos bien forjados de piedra granítica. Amó, a su modo, nuestro Perú, con esa transparencia de puquiales andinos, como pocos, y con uñas muy bien recortadas. Un raro dictador honrado, sui géneris, en un país donde hasta los supuestos demócratas son ratazas, con excepciones contadísimas […]” (p.36).