viernes, 10 de julio de 2020

CONJUNTO MUSICAL ANCASH – Trujillo


35 años iluminando el cielo ancashino cual Cóndor de Chavín
o Estela Raimondi.

Homenaje a su director, Maestro César Armando Romero Tejada.

Víctor Hugo Alvítez Moncada(*)



I

Hemos visitado al maestro CÉSAR ARMANDO ROMERO TEJADA en la ciudad de Trujillo donde radica largos años, junto a mis hermanos, el sábado 07 de marzo presente, con la finalidad de saludarlo personalmente con gran respeto que guardamos hacia él por fraterna y antigua amistad que profesaron con nuestro padre Oscar Alvítez Huerta, en San Miguel de Pallaques, durante su estancia como profesor en Escuela Pre Vocacional de Varones Nº 73 -hoy Institución Educativa “Manuel Sánchez Díaz”-, amistad extensiva con cada uno de nosotros. Asimismo, conversar y felicitar la amplia labor que desarrolla a favor de la música ancashina y nacional a través del Conjunto Musical Ancash,  conocedores que este año cumplió treinta y cinco años de fructífero quehacer musical, esmerado acierto, inmenso amor e identidad por el arte como Director en dicha ciudad primaveral; es decir, desde su fundación, el 12 de febrero de 1985 hasta la actualidad; recibiéndonos con mucha alegría y amabilidad que lo caracterizan: siempre enhiesto, indemne, perenne, cual Cóndor de Chavín o Estela Raimondi.

Hombre de frondosa lucidez y memoria, inmensa obra artística y cultural, entusiasmo impar; inapagable, fecundo e interminable magisterio. Educador, músico, compositor, arreglista, pintor, poeta. Cuando se dirige a personas, al auditorio, o a nosotros, parece estar recitando su verbo encendido y florido o refinado estilo de afamado actor, explicándonos como en aquella escuelita de antaño, bondadoso y tiernamente la lección, explayando libremente colores en lienzos infinitos, ondulando su batuta en magnánimo concierto o sutilmente elevando oraciones al Arquitecto del Universo. Grande, excepcional y entrañable Maestro de Educación Primaria, nacido el 1 de agosto de 1928, en ubérrimo distrito de Llapa, provincia San Miguel, región Cajamarca, donde ha dejado profundos surcos y fecundos frutos por los que se le recuerda con inmenso cariño, respeto y eterna gratitud por su labor educativa y artística. Autor de la letra y/o música de un sin número de canciones, entre valses, pasodobles, marineras, huainos e himnos: “Sanmiguelino soy”, “Gratos recuerdos”, “En la fiesta de mi tierra”, “Por una sanmiguelina”, “San Andrés de mis amores”; “Jesús Nazareno Cautivo”, “Himno al Arcángel San Miguel”, “Himno al Colegio San Miguel”, “Himno a Llapa”, entre otros.  Su obra poética completa aparece en el libro Desde el umbral (2017).

Por ello, el III Encuentro de Escritores y Artistas Sanmiguelinos, realizado en dicha ciudad llevó nombres aparte de dos grandes educadores: “Octavio Lingán Celis – César Armando Romero Tejada” el año 2015, con justa y meritoria razón y homenaje a su incólume trayectoria y compromiso cultural y social; evento organizado por Municipalidad Provincial de San Miguel y Asociación Provincial de Escritores y Artistas Sanmiguelinos (Apesam), donde el maestro Armando Romero, o “Romerito” para nosotros, recibió la congratulación de autoridades, pléyade de ex alumnos y pueblo sanmiguelino a través de sendos reconocimientos como Medalla y Diploma de Honor por nuestra primera autoridad, placas y platos recordatorios de organizadores, su natal Llapa y residentes sanmiguelinos en Trujillo. El profesor Antonio Goicochea Cruzado, escritor, presidente Apesam y destacado discípulo, dedicó su libro: De loritos y caracolas, a sus queridos maestros César Armando Romero Tejada y Diego Chico Segura: “a quienes admiré, admiro y traté de imitarlos en mi quehacer docente”. Entre otros gestos de cariño, amistad y gratitud. Emocionado, agradecido, volvió a lucirse con su mágica mandolina y grupo musical “Los Romeritos” desempolvando nuestras inmortales melodías: “Jarro verde” de Nicolás Sarabia, “Morenita” de Santos Malca Ramírez, o aquellas del Cancionero del niño escolar, cuyos autores Pedro Barrantes Castro (cajamarquino) y Nicolás Sarabia Quiroz (sanmiguelino), afloran en “La antara”, “Frejolito” y “Choloque, coloquito”.




II

En enero de 1969 se fundó el CLUB ANCASH por hijos ancashinos residentes en TRUJILLO, no tenían local e iniciaron reuniéndose en distintas casas de entusiastas anfitriones. Años después, atendiendo gestiones la Municipalidad les asignó un terreno de 970 m2. en urbanización Vista Hermosa donde construyeron un magnífico local. Para animar las reuniones el presidente Wenceslao Ramírez iba con una guitarra invitando a quienes tocaran instrumentos a enrolarse en las filas del arte y entonar aquellas canciones que tocan el alma y la bendita tierra. El primero en alinearse fue el violinista caracino Moisés Gonzáles Ángeles, luego llegarían otros instrumentistas con un clarinete, acordeón, varias guitarras y mandolinas. Entonces, huainos, chuscadas y danzas comenzaron a salir al aire, aunque un poco desordenadas; acordando crear un grupo musical representativo naciendo el Conjunto Musical Ancash, un 12 de febrero de 1985. La Dirección Musical recayó en el profesor César Armando Romero Tejada, redactaron estatutos precisando obligaciones y derechos, trabajando relación de temas musicales practicándolas cuidadosamente. Sus fundadores fueron: profesores: César A. Romero Tejada, Elías Salazar Portugal, Efraín Rosales Alvarado, Gilbert Salazar Montañez, José Salcedo Arévalo y Nilo Salcedo López. Doctores: Carlos Olivera Ángeles y Raúl Figueroa. Señores: Almiro Vidal Vidal, Mariano Salcedo Quiñonez y Eduardo Figueroa.  Después de dos años despertó el sueño realizar una grabación, contratándose un productor ancashino quien vino de Lima, seleccionando y ordenando las piezas; los mejores ejecutantes viajaron a Lima para concretar el long play (L.P.), en disco vinilo.

El Conjunto Musical Ancash, merece nuestra total admiración, consideración y agradecimiento por difundir y preservar el acervo regional y nacional, siendo parte de la amplia tradición musical ancashina, resaltando sus grandes compositores y creadores populares, fortaleciendo su identidad; igual galardón a su director, señor César Armando Romero Tejada y cada uno de sus apasionados integrantes de todos los tiempos, en su mayoría ancashinos de nacimiento, profesionales, maestros, amantes del arte, la música, el folclor, la composición y la poesía; quienes con el mismo tesón dieron vida, sembraron pródigas semillas, esparciendo doradas espigas en praderas, planicies y laderas de tan acreditada institución cultural que alzó vuelo por sobre crestas níveas de nuestros nevados y aguas marinas en complicidad con el viento, el rocío o la brisa; estando seguros que ellos nacieron para cantar a la vida, a su Ancash querido, acariciando fina y noblemente sus instrumentos y cantos de pichichanka, arrancando exquisitos arpegios a mañanas deslumbrantes de sus preclaras almas; elevándolas al infinito, caminos, pueblos, estancias, cauces sagrados, mentes y corazones; colmando de paz, alegría, amor y felicidad aquel maravilloso mundo azul ancashino territorio del Gran Mariscal Toribio de Luzuriaga, Pedro Pablo Atusparia, Uchku Pedro o Luis Pardo; Jacinto Palacios, Maximiliano Shuan o Alejandro Collas; “Pastorita Huaracina”, “Princesita de Yungay” o “Jilguero del Huascarán”, que han de  ponderarlos, junto a custodios Apus milenarios, plenos de luz, encanto, armonía, ilusión y esperanzas.


Estos treinta y cinco años de honorable trayectoria es necesario reflexionar por toda su trayectoria y entrega, agradeciendo, felicitando y reconociendo sus altos méritos; al parecer, estos últimos años y en especial estas “Bodas de Coral”, escasearon reconocimiento u homenajes que el prestigioso conjunto musical merece como los recibidos a lo largo de su frondoso historial; entonces, autoridades e instituciones representativas ancashinas tienen la palabra, están a tiempo reivindicar su magistral obra, resarciendo olvidos o ingratitudes, porque podrían revivir los versos de su poeta, compositor y guitarrista huaracino Efraín Rosales Alvarado al recordarnos: “Volverás / cuando la mañana / se haya tejido de tristeza / o la mirada absorta / de una alondra / suspire tu ausencia / en cada aurora”. O de otro de sus connotados animadores: Francisco Pinedo Quiñones, natural de Yanac – Corongo, recordado amigo, guitarrista y autor de los poemarios: Raíz de juego rebelde, y Finalmente, donde en uno de sus libros nos recuerda: “¡Caminando! / ¡Caminando! /… Hacia el infinito eterno, / donde mueren las especies, / donde viven los inmortales, / donde la vida es nacer o morir. / ¡Dónde la Vida no es Nada!... ¡Oh la Vida es Todo!..., y  quien dejó plasmado en cubierta del primer L.P. “ANCASH, TIERRA LINDA”, grabado en 1987, un valioso testimonio que resume la historia y grandeza ancashina. Gracias a ese disco que obra e imperecedera amistad del maestro César A. Romero Tejada con mi señor padre, a quien de puño y letra dedicó un ejemplar de tan bella reliquia en los siguientes términos: “A mi gran amigo Oscar Alvítez Huerta, con profundo cariño recordando a San Miguel. Trujillo, 1 – Dic. - 87”. Donde escribió:

“La natural belleza del Departamento de Ancash, territorio de contrastes geográficos donde eternos colosos como Jamcapampa, Alpamayo, Champará, Huascarán, Huandoy, Hualcán, Pastoruri, Yerupajá y otros nevados, destacan su figura imponente sobre incomparables celajes; las manifestaciones culturales y restos arqueológicos entre los cuales está Chavín, Patrimonio Cultural de la Humanidad; el enorme potencial turístico, la exuberante producción agrícola, las riquezas mineras y termo-medicinales; los importantes valles longitudinales como el Callejón de Huaylas regado por las cristalinas aguas del río Santa y la otra gran región de los Conchucos bañada por el Yanamayo; y al Oeste de las cordilleras, los arenales costeños y el Océano con sus recursos pesqueros… forman un paisaje de ensueño que ligado a los recuerdos de infancia y juventud, a los primeros años de trabajo, iluminaron la nostalgia de ancashinos residentes en Trujillo para cultivar nuestra música por más de quince años y luego espontáneamente para organizar el 12 de febrero de 1985 el CONJUNTO MUSICAL ANCASH que en tiernas armonías rinde culto a nuestro Departamento y a la Patria.

A partir de entonces, el trabajo constante orientado a ‘cultivar y difundir las expresiones musicales peruanas especialmente las del folklore ancashino’ le ha permitido ubicarse entre los grupos que gozan la preferencia del público, hecho confirmado ‘a través de numerosas presentaciones y recitales’. Diecisiete músicos integran el Conjunto donde amistad y música son factores aglutinantes. Es dirigido actualmente por el Profesor César Armando Romero Tejada.

Como síntesis de esta sacrificada labor dedicada al arte, sencillamente por amor al terruño, el CONJUNTO MUSICAL ANCASH ha grabado su primer L.P. en el cual presenta lo mejor de su repertorio.

Solicitamos permiso para ingresar con toda honestidad a los hogares y ofrecer instantes de recreación con este álbum del recuerdo preparado en homenaje al maravilloso realismo de la naturaleza y a las glorias pasadas, presentes y futuras del Departamento de Ancash.

Dejemos que el CONJUNTO MUSICAL ANCASH nos lleve en alas de la música, alas de cóndor ávidas de inmensidad, desde la cima del Huascarán a las diferentes regiones de la Patria”.




“ANCASH, TIERRA LINDA”, reúne doce temas musicales, seis en cada uno de sus lados A y B, de dicho L.P.:

1.      “Huaraz querido” vals de Efraín Rosales Alvarado, huaracino, guitarrista, poeta autor de: Camino rojo de silencio, y Canción lejana del árbol.
2.     “Quisiera quererte” o “Ayer te vi”, huaino de Moisés Castillo Villanueva, huaracino. Difundido ampliamente, considerado segundo himno a Ancash.
3.     “Nuestro secreto”, bello vals de Félix Pasache, compositor limeño.
4.     “Así baila mi trujillana”, marinera de Juan Benites Reyes con arreglos de César Galarreta F.
5.     “Quiero casarme”, huailas de Zenobio Dagha, compositor huancaíno; y
6.     “Huascarán”, pasacalle de Maximiliano Shuan, huaracino. Se inspiró en esta alta montaña y el Huandoy a los que alude el tema.

LADO B:
7.       “Yungay”, vals de Willy Lúcar, yungaíno, arreglos de Nilo Salcedo L.
8.     “Debajo del capulí” polka de autor anónimo (D.R.),
9.     “El cóndor pasa”, yaraví-huaino de Daniel Alomía Robles, nacido en Huánuco. Se estrenó en Lima en 1914, recibiendo acogida triunfal, difundido en nuestro país y el extranjero.
10.  “La contamanina” vals de Rafael Torres Fernández, perenniza su admiración por las beldades selváticas de Contamana y río Ucayali.
11.   “Folleque” (D.R.), pasodoble, conocido también como “El buen colegial”; se le atribuye al maestro yungaíno Víctor Cordero.
12.   “Cóndor de Chavín” danza del notable folclorista huaracino Alejandro Collas Páucar, trae a nuestra imaginación un espectáculo de danzarines del viejo Chavín, en magistral composición artística.

El disco stéreo de 33 1/3 revoluciones por minuto, producido por Industrias Musicales RECORDS en Lima, presenta a integrantes del Conjunto Musical Ancash, de aquel tiempo, con disimulado slogan: “El disco es cultura” y quienes hicieron posible esta hermosa producción: Mandolinas: César A. Romero Tejada, Almiro Vidal Vidal y Miguel Evangelista Montes. Violines: Nancy Salazar Vásquez, Elías Salazar Cortegana y Gilbert Salazar Montañez. Guitarras: Eduardo Figueroa Obregón, Efraín Rosales Alvarado, Javier Alva Reaño, Wilberto Del Risco García. Carlos Olivera Ángeles, Raúl Figueroa Robles y Francisco Pinedo Quiñones. Clarinete: Nilo Salcedo López. Acordeón: Willy Tamariz Galloso. Percusión: José Salcedo Arévalo y Mariano Salcedo Quiñones. Director y arreglista: César A. Romero Tejada, y Promotor: Dr. Mauro A. Gómez Caballero.

Producción a cargo de Marco Antonio Collazos. Arreglos y dirección musical: César Armando Romero Tejada. Técnico de grabaciones: Santiago Delgado García. Estudio de grabaciones: Sonograbaciones Maldonado. Mezcla: Marco Antonio Collazos G. Fotografía: Luz y sombra, y Arte y diagramación: Fotomecánica Venso.

 Conjunto Musical Ancash – Trujillo.

III

GRABACIONES Y PRESENTACIONES:

·        “ANCASH, TIERRA LINDA”. Disco L.P. Octubre, 1987.
·        “ECOS DEL CANAPÙN”. Del folclorista huaracino Alejandro Collas Paucar.
·         “HOMENAJE” (Himno a Llapa). Auspicio de Hernández Ingenieros, en IEMPSA. Noviembre, 1993.
·        “YUNGAY. 100 AÑOS”. C.D. Trujillo, Aldo Corcuera Studios. Setiembre, 2004.
·        “ESTA ES MI TIERRA”. C.D. Trujillo, Aldo Corcuera Studios. Setiembre, 2007.

Han ofrecido siempre múltiples presentaciones en Trujillo a solicitud de diversas instituciones y en diferentes escenarios con motivos culturales, cívicos, patrióticos y sociales. Entre sus presentaciones importantes, destacan:

·        CLUB ANCASH. Lima. Temas del L.P. “ANCASH tierra linda”. 1987.
·        Teatro SOGESA. Chimbote. Invitación de hermanos Rosales. Setiembre, 1989.
·        CENTRO SANMIGUELINO. Lima. Presentación del cassette “HOMENAJE”.

Gira por el Callejón de Huailas:

·        MUNICIPALIDAD DE YUNGAY. Concierto “SERENATA DE AMOR”, homenaje a Amadeo Molina Rojo. 29 de junio del 2000.
·        TEATRO MUNICIPAL DE CARAZ. Concierto “CARAZ DULZURA”. Homenaje a Moisés Gonzáles Ángeles, violinista. 30 de junio del 2000.
·        MUNICIPALIDAD DE HUARAZ. Concierto “ALEJANDRO COLLAS PAUCAR”, compositor y folclorista. 01 de julio del 2000.

 Conjunto Musical Ancash – Trujillo.


IV

PREMIACIONES Y REPERTORIO:

·        MEDALLA DE PLATA Y DIPLOMA DE HONOR del Concejo Provincial de Trujillo, por carrera artística. 28 de julio 1992.
·        DIPLOMA DE HONOR de Municipalidad Provincial de Trujillo, Instituto Regional de Cultura e Instituto Cultural Nor Peruano, por ser “Uno de los grandes de la música folclórica durante 5 años como difusora de la Música Ancashina”.
·        DIPLOMA POR COLABORACIÓN EN BODAS DE PLATA DEL CLUB ANCASH. 13 de enero de 1994.
·        PERGAMINO DE RECONOCIMIENTO por haber grabado el Himno a Llapa (San Miguel – Cajamarca), Asociación San Andrés de Llapa. Trujillo, 29 de noviembre 1998.
·        DIPLOMA para los integrantes como visitantes artísticos. Municipalidad de Yungay. 29 de junio 2000.
·        DIPLOMA DE HONOR por ofrecer concierto. Municipalidad de Caraz. 30 de junio 2000.
·        MEDALLAS DE HONOR para los integrantes. Instituto Nacional de Cultura. Huaraz, 01 de julio 2000.
·        MEDALLA DE ORO Y DIPLOMA. Municipalidad Provincial de Trujillo, por 25 años de actividad musical. 13 de febrero 2010.

El Conjunto trabaja sobre un universo de 240 composiciones de diversos géneros: música criolla, folclórica, romántica, es decir valses, polcas, marineras, tristes y tonderos; pasodobles, danzas, huainos, chuscadas y pasacalles.

El grupo ha pasado por dos etapas, la primera, instrumental con clarinete, acordeón, violines, guitarras, mandolinas, teclado y percusión. Con el tiempo se han ido perdiendo instrumentistas por fallecimiento, cambio de domicilio, cambio de trabajo. Fue una etapa gloriosa por las posibilidades que se pueden alcanzar.

La segunda etapa abre oportunidad a las voces y se introduce el canto. Un estudio previo determina la tesitura que es factible y de acuerdo con dicha escala hay que arreglar las composiciones. Todo se puede con amor y con esfuerzo.

CONJUNTO MUSICAL ANCASH
Una historia de amor al arte

Por: César Armando Romero Tejada

(Fragmento)

Notas, signos, partituras,
precisión, compás y ritmo
es la música.
Pálpito, corazón y entusiasmo,
talento, voluntad, entrega
es el intérprete.
Sonidos que se conjugan
y emiten simultáneos
en armonía.
Almas que se respetan
se buscan y se hermanan
es un conjunto.
Luz, esperanza, amor sincero
búsqueda de belleza y persistencia
es el Conjunto Musical Ancash.
Surgió como imperio de vida
telurismo musical y tradiciones
de conservar las tonadas de la tierra
y revivir sus ansias y pasiones.
El 12 de febrero de 1985
se fundó con gran algarabía
músicos aficionados prometían
elevar el pendón de tierra andina.
Patrocina el Club Ancash
como entidad protectora
pero el conjunto es autónomo
por su especial condición.
Así camina el Conjunto
en su larga trayectoria
marchando firmes y juntos
con sus anhelos de gloria.


Chimbote, 06 de julio 2020.

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(*) Director Centro de Información y Documentación Regional “Ancash”.




miércoles, 8 de julio de 2020

POEMAS Y PÉTALOS AL MAESTRO

MI PRIMER MAESTRO



Nelly Villanueva Figueroa       
             
Tu cara adusta, tu semblante serio
escondían un tierno corazón.
Estabas listo para el castigo,
pero también para el cariño.

¡Cuántas veces encorvaste tu espalda,
para llevar a nuestra mesa, el pan de cada día!
¡Cuántas veces encalleciste tus manos,
para levantar, adobe, tras adobe, nuestro tibio refugio!

¿Acaso n o hubo amor
cuando subías al capulí
a recoger, para mí, sus dulces frutos?

¿Acaso no fue el amor
el que te hacía arreglar mis zapatos
y soñar, para mí, caminos de esplendor?

¿Acaso no me diste amor,
cuando al calor del fogón,
me arrullabas con mágicas canciones?

¿Qué oficio no conocías?
Te vi hacer de todo:
Tornear la madera, entrelazar la totora;
teñir la bayeta, tejer la frazada;
trillar el trigo, hornear la masa …

¡Qué deliciosa tu huerta!
¡Qué fiesta de color tu jardín!

Tú me enseñaste a leer,
a buscar en la Biblia,
maravillosos “cuentos”
que nutrieron mi niñez.

Contigo aprendí el ritual de la Misa.
Tú, con chaleco y bastón;
Yo, con vestido dominguero,
honrando al buen Dios que todo lo ve.

Naciste un 27 de julio,
junto con la Patria libre.
Por eso, (te digo en secreto):
Yo desfilaba para ti.

Recuerdas el día en que
Jalé tu estaca de uvas,
Para hacer de ella, mi caballo?
¡Cuánto, cuánto me dolió el jalón de oreja!
Pero también a ti te habría dolido
el tirón que di a las raíces de tu planta.

Un día vi en tus ojos, el brillo del orgullo.
¡Tu niña mimada convertida en maestra!
Aleteo alegre de pajaritos en tu pecho.

Bullicios y trajines en mi nueva casa
Relegaron tu presencia;
Mas ahora que ya no estás aquí,
¡Cómo quisiera que vuelvas!
para hacer nuevamente contigo.
la ronda del amor y de la esperanza.

MAESTRO PRIMERO, abuelo querido:
¡Cómo iluminas mi sendero!


LA FE DEL MAESTRO

                                            Walter Vidal Tarazona                     

Solitario cincel de plata clavado en la dulce madera,
más bella que la espada de Javier en el aire;
manos modelando amores en la fina arcilla,
magnolia más bellas en el árbol frondoso;
así estas, en los niños, amasando sus sueños.

Creces, te ilustras, robusteces y recorres recorridos
entras por la puerta ancha al pedestal
a formar y reformar saberes, sentimientos, anhelos
de la juventud que busca rehacer el mundo;
así estás en los chicos que hornean sus sueños.

Te ha traído tu primigenia vocación, tal vez;
pero te hiciste acero, luz, conocimiento, pensamiento.
Ahora eres Maestro de maestros, de pensadores,
ingenieros, médicos, desde filósofos hasta abogados.
Todos flameando sus actitudes de ética y verdad.

Continúa tu existir soñando. No crees, a veces.
Te ves en el espejo y sonríes a tu dolor amoroso,
y aunque eres tu trayecto y has caminado tanto;
sigues enseñando  sin cansancio y sin apuros,
aprendiendo a amar y a entregarte por entero.

Escribes estrellas y arpegios. Estás realizado.
Y si no estás satisfecho, Maestro,
no existe la nada, la vida sigue viviendo
de otra manera. Pero antes de partir, por si acaso,

 has añadido otro conocimiento: la fe.



domingo, 5 de julio de 2020

HOMENAJE AL MAESTRO

Nelly Villanueva Figueroa  


             En todos los países, se dedica un día de homenaje a los maestros, por ser guías que conducen hacia nuevos horizontes. En el Perú, el 6 de julio es el “Día del Maestro”, recordando la creación de la primera Escuela Normal, por el Protector, General don José de San Martín, el 6 de Julio de 1822. La fecha fue oficializada, durante el gobierno del General Manuel Odría, en reconocimiento a la sacrificada labor de enseñar y orientar que cumplen los maestros, más de las veces, en las más duras condiciones.

            La creada Escuela Normal llegó a ser el Instituto Superior Pedagógico “Enrique Guzmán y Valle”, que ahora tiene jerarquía universitaria, con sede en la Cantuta-Chosica. En ella se aplicaba el método lancasteriano, mediante el cual, los mejores alumnos se convertían en monitores, para contribuir a la formación de sus condiscípulos.
            Desde tiempos del Tawantinsuyo, hasta nuestros días, los maestros transmiten conocimientos y valores, de generación en generación, con mucha creatividad y generosa paciencia.
        Los Amautas, venerables ancianos, no sólo enseñaban  en el Yachaywasi, sino también formaban parte del Consejo Imperial. En las demás épocas de nuestra historia, han existido maestros ejemplares como José Antonio Encinas, Jorge Basadre, Raúl Porras Barrenechea, Carlos Cueto Fernandini, Francisco Izquierdo Ríos, entre otros. En Ancash, Alejandro Collas Páucar es modelo de enseñanza con la alegría y el dinamismo del ritmo musical; Delia Figueroa Arévalo es una demostración de los resultados que se logra con el amor y el trato personalizado; Juan Cadillo León es modelo de maestro de vanguardia, a tono con las exigencias de la era digital.
            El significado de maestro va más allá de la transmisión de conocimientos. Se refiere más bien a la vocación de servicio para sembrar y cultivar valores. Al maestro  no sólo se le encuentra en el aula, sino también en las diferentes etapas de la vida y en los diferentes escenarios geográficos, dotando de herramientas para que sus pupilos sigan aprendiendo. Más que teorías o doctrinas, entrega sabiduría para vivir rectamente. Los padres dan la vida, pero los maestros enseñan a vivirla
          Ser maestro es un honor y una responsabilidad. Trasciende al título. Es una cuestión de mística, de entrega, de pasión. José Antonio Encinas decía: “El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia, es el de maestro de aula.”
            El maestro  enseña a ser limpios por fuera y por dentro, a ser mejores cada día, a amar a Dios y a la Patria, a ser personas íntegras, con dignidad y decoro.
            A los maestros se les conoce por sus frutos, por sus logros con sus alumnos y con su comunidad. Los mejores son los que se transforman en puentes para que sus discípulos los franqueen.
            El buen maestro empieza a enseñarse a sí mismo. Enseña con el ejemplo, antes de hacerlo verbalmente. Justamente, su autoridad está en vivir lo que predica. Con él, el mal estudiante se convierte en bueno y el buen estudiante, en superior. El maestro actual no es el sabio antiguo, ni enseña de todo; pero despierta gran deseo por seguir aprendiendo y renueva el entusiasmo, clase tras clase, saliendo de la rutina.
            Como Jesús, el Maestro de Maestros, usa técnicas para hacer más comprensibles sus enseñanzas. Se adapta al lento caminar de su alumno, a su gradual aprendizaje.
            Educar no es dar una carrera, sino templar el alma para afrontar las dificultades de la vida. Como dice Pitágoras, el objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos y no sólo para ser gobernados. Enseñar es un ejercicio de inmortalidad, para perdurar en el porvenir.
            Por nuestra parte, vaya nuestro cariñoso saludo, a todos los consagrados a la enseñanza, a todos los que dejan huellas en la mente y en el corazón de nuestros niños y jóvenes. Un saludo especial a OLIMPIO COTILLO, que ejerce un magisterio permanente en el Periodismo; a WALTER VIDAL, ejemplo de constancia y de fe inquebrantable en la difusión del pensamiento ancashino.
            Indudablemente, el 6 de Julio es la fecha más significativa del Calendario Cívico Escolar, una oportunidad para que los alumnos expresen su gratitud a sus maestros:
-        “Gracias maestros por su amor”
-        “Gracias maestros por ser nuestros guías”
-        “Gracias maestros por alumbrar nuestro camino”

¡FELIZ DÍA MAESTROS DEL PERÚ!

Los que somos maestros, renovamos nuestro compromiso de seguir abriendo caminos, hacia una sociedad más justa y solidaria.

lunes, 29 de junio de 2020

ORDEMAL KIRILANCHO

 Por Carlos Garay Veramendi    

En un lejano pueblito andino –cuentan nuestros venerables apus-, en tiempos antiguos de los tatarabuelos, un chalán ricachón alardeaba cabalgado en su caballo blanco árabe de tan buena alzada y con sus cascos bailadores al son de la marinera trujillana; haciendo piruetas, caracoleos, paradas en ecuestre y demostraciones de lucimiento con su fiel y hábil equino, diestramente entrenado, ante la complacida mirada de algunos amigos y vecinos aficionados de la equitación.
Entreverado entre ese pequeño grupo había un forastero de porte respetable, vestido deportivamente y con su visible talante de excelente cabalgador, quien miraba con sumo interés las demostraciones espectaculares que hacía el ostentoso caballero.
Cuando el jinete hubo aproximado su contento jactancioso al grupo de amigos, el desconocido aplaudió más que notorio y le felicitó entusiástico por poseer ese magnífico equino de pasos menudos, ágiles y garbosos. Enseguida preguntó:
-¿No quisiera vendérmelo, señor mío? Yo le pagaría sin regateos el precio que usted pusiera. Estoy encantado. Para mí sería mucha complacencia ser dueño de este excepcional caballo.
-Efectivamente forastero es un ejemplar extraordinario, inclusive diría único. Es mi fiel compañero y mi gran satisfacción. Juntos somos centauro. Y no está en venta –lo dijo con cargadas ínfulas de vanagloria.
-Lástima que usted no quiera comerciarlo, en todo caso pregunto, y es sólo una pregunta deseosa. Siquiera para complacer por unos instantes a mi ego de caballero sin caballo, ¿sería usted amable de prestarme para dar sólo un par de vueltas por el contorno del pampón?
-Cómo no, para que se sienta dichoso, forastero, y sepa que este pueblo es siempre generoso, voy a complacerle a su ávido antojo –a continuación descabalgó y con gentil amabilidad le cedió las riendas del equino.
-Muchísimas gracias, señor, gentes de buen corazón como usted son escasos. Ahora, haciendo de público, contemple el donaire y el excelente garbear de su noble bruto –ahí cabalgó y dio la vuelta completa con elegancia varonil del libertador Simón Bolívar con el estupendo solípedo blanco, ante vivos aplausos de los presentes.
 En la segunda vuelta, apenas tomada la recta del camino que sale del pueblo, hecho todo un yóquey, un avezado caballista, partió en fuga a galope tendido ante la mirada sorprendida de los concurrentes. Se hizo un puntito y desapareció en la distancia, dejando sólo una leve cortina de polvareda como el mejor testigo cómplice del bandolerismo ladino de ese sagaz individuo.
El dueño, una vez salido de la sorpresa paralizante, organizó de inmediato la persecución tenaz al ladrón. Todo un equipo armado tras el bandolero en afanes por recuperar cuánto antes la cabalgadura. El propósito resultó un fracaso rotundo. Fue como si la tierra se los hubiera tragado al caballo y a su rapaz jinete. Nadie daba razón. Después de tantas idas y vueltas de pesquisas fracasadas quedó consumado el robo magistral muy a pesar del propietario perdidoso. Quien, cada vez que recordaba la burrada de haber entregado personalmente y tan obsequioso su caballo a un bandido súper taimado, lastimaba furioso su inestimable calavera con mochazos despiadados en el muro gigantesco del globo terráqueo de su interior.
Los meses andariegos fueron pasando indetenibles, sumaban ya hacía algo más de un año. Es cuando apareció un hombracho mostachoso, vestido elegantemente, cabalgado en un vigoroso corcel de capa negra. Se emplazó en la pampón-hipódromo del pequeño pueblo. Ahí empezó con tal garbo las exhibiciones y destrezas hípicas con el bruto inteligente. Alguien se dio el afán de pasarle la voz al morador, víctima de aquel robo sensacional, que había llegado un individuo con un caballo muy parecido al suyo. Ahí presuroso, en un abrir y cerrar de ojos, llegó al lugar indicado. Cierto, sin la menor duda, un caballo muy, pero muy parecido al suyo, sólo que de color azabache.
Después de observar detenidamente quedó muy convencido del parecido asombroso a su caballo hurtado. Se le aproximó al jinete. Le saludó con suma cortesía y se presentó como el amigo Evaristo Ayquipa, vecino notable del lugar. El forastero le correspondió muy amable estrechándole la mano y poniéndose a sus órdenes como Ordemal Kirilancho. Ayquipa le refirió en breve, aún con el rostro sumamente dolido, sobre el artero timo de su corcel blanco un año atrás. Luego le aseveró: Amigo, observo su caballo y percibo tal semejanza con mi equino que me lo robaron, con la única diferencia, el color.
-Efectivamente, amigo mío –respondió el interpelado-, en estos tiempos duros, de embustes y de vivezas astutas, hay que tener los ojos muy abiertos; hoy más que nunca deambulan por todas partes ladrones profesionales cometiendo delitos contra el patrimonio con sus engaños y picardías increíbles.
-Oiga, para cerrar enseguida la herida abierta que llevo en el alma entristecida me encantaría que me lo vendiera su caballo. En el mercado un ejemplar como éste, venden a cinco mil pesos, pero por parecerse tanto a mi hermoso caballo y por mi loco anhelo de arrancármelo del corazón y cuanto antes el claveteado clavo torturante; le  ofrezco el doble. Como yapa almorzaremos en casa y quedaremos como muy buenos amigos. Que le parece mi generosa propuesta.
-Me parece realmente tentadora. Sin embargo, no está en mis planes venderlo. Pero… pensándolo bien, digo…, tal vez…, tal vez podría ser posible.
-Trato hecho, amigo; acompáñeme vamos a mi finca, está sólo a pocas cuadras. Redactamos la carta de venta, ahí le cancelo al chas chas –le animó con los derroches de su exaltada alegría.
Previo brindis con el mejor champagne de aquellos tiempos Veuve Clicquet, hicieron la transacción y la firma de los papeles de compara-venta. Ahí quedó en manos tan satisfechas del nuevo propietario el hermoso y muy bien enjaezado caballo negro de pelaje reluciente; tal, acaso como el ropaje dominguero de un chivillo galán. Una vez cancelado y después del almuerzo opíparo, el elegante caballero se despidió con su habla de acento algo españolado y los modales educados de un hombre ilustre. Enseguida ¡zas!, se hizo humo como el propio Mefistófeles y tal vez para siempre.
¡Oh, segunda sorpresa amarga, o más bien súper acerba! Sí, misma achicoria para Evaristo, embaucado repetidamente el muy ingenuo. Y cierto, le llovió torrencial sobre mojado y tal vez le cayó la mismísima lluvia burlona. Habían transcurrido algo de seis meses, quien lo creyera, lavado constantemente por manos ágiles y hacendosas de las borrascosas y persistentes lluvias de esos días, el pelaje del noble cuadrúpedo fue destiñéndose tan deprisa hasta quedar, para sumo asombro encolerizado de las desventuras gigantescas de Ayquipa, en su simple y original, sí, color nieve andino: blanco, blanco, blanco.

viernes, 26 de junio de 2020

Peste con corona

Walter Vidal Tarazona     

         Los virus siempre han existido. Siempre han ido mutando; al principio, en forma natural, hasta que el hombre se inmiscuyó llevándolos al laboratorio para manipularlos. ¿Para qué? Muchos científicos honestos, para proteger a la humanidad de sus efectos (curar o prevenir); otros como negocio (la enfermedad es un gran negocio); ésta, llamada COVID 19, podría ser también una estrategia para el establecimiento de un gobierno global con un nuevo orden social; o servir de material bélico en una guerra biológica no declarada entre potencias; también puede ser un mecanismo que intenta controlar la población. Por eso no creo que el origen de esta epidemia fuese natural, aunque Natura estaría en su pleno derecho de defenderse del Hombre por tanto daño que recibe.
            Lo que sí se puede afirmar con certeza es que el Hombre es capaz de todo y de otras cosas más monstruosas. Esto que estamos afirmando también es bíblico; la soberbia humana muchas veces puso y pone en riesgo la vida del planeta. Hobbes tuvo razón cuando decía “el hombre es un lobo para el hombre” (homo homini lupus). También el papa Francisco, en su homilía de Semana Santa, nos recuerda que tenemos tanta maldad, que fuimos capaces de ensañarnos con Jesús, después de haberlo vitoreado el Domingo de Ramos de Semana Santa.
            Maldad humana, ciertamente, no solo con el hermano, sino también con la Naturaleza. Con ella se ensañó desde que empezó a dominarla (A despecho de esta codicia humana, nuestros ancestros inclusive llegaron a adorar a muchos de sus elementos y fenómenos, y hoy, sus descendientes que viven en el campo, especialmente andinos, siguen tratándola con cariño y gratitud a la Patsa Mama). Suponemos que durante la cuarentena, la Naturaleza, se habrá  sentido más aliviada; pero pronto llenaremos sus mares y sus entrañas con millones de toneladas adicionales de detergentes, papeles, plásticos, cáscaras, envases, mascarillas, guantes, etc. etc.
            Sin embargo, conviene aclarar, antes de continuar con nuestra reflexión, que no todo en el Hombre es maldad, antes bien, ésta podría ser la excepción. Hay mucha bondad también. Admitamos que el tema no es fácil de  tratarlo, pues estamos tentados a ingresar al campo de la especulación.

DESGLOBALIZACIÓN

            Comparando con otras epidemias que en el Mundo han ocurrido, ésta se ha globalizado. Muchos países optaron por aislarse del resto del mundo. En nuestro caso, el presidente Vizcarra cerró las fronteras: “Primero es la vida, primero es la salud”, dijo. Estableció el “aislamiento social obligatorio” con “inmovilización social obligatoria”. Estas medidas de política, sin duda, evitan la propagación del virus; así es que, como mecanismos de contención, fueron aprobados y aplaudidos por más del 80% de la población. Sin embargo, fue acatada apenas por el 70%.
            Un hecho anecdótico ocurrió cuando muchos provincianos quedaron varados en Lima ya dispuestos a regresar al terruño, después de una corta visita, u otros precisados a retornar al ser despedidos de sus centros de trabajo. Gracias a mi pequeño Huawey aprecié, emocionado, cómo un grupo de mirgasinos llegaron desde Lima hasta Mirgas (Provincia de Antonio Raimondi- Ancash), a pie. Cuando los jóvenes caminantes se disponía a emprender la última subida para llegar a Llamellín, fueron recogidos por un carro de la municipalidad de su distrito.
            Ciertamente, el autoaislamiento, en lugar de des globalizarnos,  sirvió para comprobar que el pequeño globo terráqueo donde vivimos se ha globalizado, convirtiéndose en una “aldea”: gracias a las redes sociales, al teléfono y otros medios, las familias están en comunicación con sus amistades y familiares diseminadas  por todo el mundo. Estamos hablando básicamente de la clase media, media alta y alta, que acataron/acatan las medidas; viven principalmente en La Molina, Surco, Miraflores, San Isidro y uno que otro distrito más de Lima Metropolitana. La mancha contagiada ha migrado a las clases bajas empobrecidas y marginales de Lima. Recordemos que cuando empezó a registrase los primeros contagios, Surco era el distrito que encabezaba la lista. Ahora son los distritos más populosos de Lima, los que encabezan.
            En el trascurso del largo encierro voluntario, también han ocurrido las principales festividades y acontecimientos que se realizan por esta época del año. Así, se ha pasado la Semana Santa con las iglesias cerradas (abril); el 50 Aniversario del Terremoto del 70 (mayo), con sendos programas tanto en Huaraz como el Lima, solamente lo hemos rememorado, leyendo las publicaciones en redes y revistas y viendo la TV. La Solemnidad del Corpus Christi (junio) tampoco se pudo festejar.

SEMANA SANTA AISLADA

            Los medios de información y comunicación a los que nos hemos referido, no solo nos han mantenido informados de las noticias que ocurrían en el Mundo, sino también han posibilitado disfrutar de muchas otras novedades; así, por ejemplo, muchos católicos pudimos participar de las misas diarias del papa Francisco celebradas en su capilla de Santa Marta.             Hasta que llegó la Semana Santa con las iglesias cerradas en el mundo católico: El 6 de abril, Domingo  de Ramos, recordamos  la entrada de Jesús a la ciudad de Jerusalén y es recibido por una gran multitud con palmas; el 9 de abril, fecha que conmemora la Última Cena de Jesús con sus apóstoles y la visita, con sus discípulos, al Monte de los Olivos (en el huerto de Getsemaní), donde fue capturado; el 10, Viernes Santo, el día de la Semana Santa más emblemático, porque conmemora la pasión y muerte de Jesús; finalmente, el Sábado Santo con la Vigilia Pascual y Resurrección de Cristo, todo, todo lo pasamos encerrados.
            Gracias al autoaislamiento, muchos tuvimos la oportunidad de nutrir nuestro espíritu, de fortalecer nuestra fe y nuestra esperanza con las homilías del papa Francisco; aunque el Papa también desnudó nuestras debilidades e iniquidades humanas. “Jesús tomó la condición de esclavo (Flp 2,7) –nos recuerda–, de siervo que lava los pies a sus discípulos, que sufre dolor, traición, soledad y hasta abandono; no solo de la gente que lo aclamó y que ahora pide que “Sea crucificado” (Mt 27,22), sino también por la institución religiosa que lo condenó injustamente y por la institución política que se lavó́ las manos”. “Hasta su Padre –añade– no le libró del mal que le abatía en la cruz. Lo dejó a su suerte para que sólo el bien venciera el mal”.
            “En el abismo de la soledad, por primera vez lo llama a su Padre con el nombre de “Dios”, le grita con voz potente  “¿por qué́?...”,  y más lacerante todavía le dice: “¿Por qué́, también Tú, me has abandonado?”.
            Por primera vez, sin duda, muchos nos preguntamos: ¿qué le movía a Jesús a  estar dispuesto a cargar este drama humano, como un manso cordero? No encontramos otra explicación que la fuerza del amor. Ese sentimiento supremo, casi celestial, que uno siente por alguien. Es ese sentimiento que al Hombre le está faltando en cantidades deseables para derrotar el odio en el Mundo.
            El Papa dice que “la vida no sirve, si no se sirve”. Y el servir es movido básicamente por la fuerza del AMOR.
            ¿Hemos necesitado todavía de un autoaislamiento forzoso para mirar nuestro interior? Ciertamente. Este vertiginoso mundo, de grandes cambios e infinidad de sorpresas, es poco generoso para distraer su marcha cediendo un espacio para un recogimiento espiritual y mucho menos para que la gente “pierda su tiempo” con sus meditaciones y reflexiones. Esta encerrona ojalá que haya servido para aprender algo, para cambiar nuestra actitud hacia la vida, en general.
           
50 AÑOS DEL TERREMOTO DEL 70

            A propósito del recuerdo de aquel fatídico 31 de Mayo de 1970, nuestra reflexión se orientó sobre la actitud poco humana del Hombre con la Naturaleza. Esta vez, esta fecha, el 31 de Mayo lo pasamos también encerrados, sin simulacros (el Instituto Nacional de Defensa Civil, fue creado también con el fin de conmemorar el 31 de Mayo con un simulacro de sismo a nivel nacional). ¿Por qué en cierta forma necesitamos que la vida nos enseñe todavía a palmetazos (la letra entra con sangre) para dedicarle un tiempo a nuestra meditación sobre nuestro destino y el rol que como humanos tenemos frente a todo este maravilloso orden natural, por ejemplo? ¿Se nos ha metido el virus obsesivo de destrucción?
            Así, Augusto Alba Herrera decía “El hombre destruye lo que la naturaleza y el tiempo han respetado”, refiriéndose a los restos arqueológicos de las culturas y civilizaciones que se establecieron a lo largo y ancho de todo Ancash. Patrimonio cultural que las autoridades regionales y locales no le dieron importancia y la gente empezó a destruir; en  forma indirecta, sobre todo, el hombre destruye a la naturaleza.  El denominado calentamiento global es culpable del deterioro de nuestros glaciares. Los hechos están a la vista, innegables: De algo más de 1.000 Km2 de cobertura glaciar que tenía el Perú antes de 1970, en 2016 solo conserva 445 km2, menos de la mitad, con varias cordilleras desaparecidas.
             Este terrible acontecimiento, el terremoto de 1970, que destruyó Huaraz seguido de un aluvión que sepultó Yungay, estuvo en los programas conmemorativos de varias instituciones, principalmente de nuestra región ancashina. Conmemorar, como lo hemos hecho en nuestro auto secuestro, aquel fatídico  31 de Mayo de 1970, a las  3:23 p.m., sin duda es un volver a vivir aquellos aciagos días, semanas, meses; principalmente para los que fueron testigos presenciales del terremoto más destructivo de la historia del país. El Huaraz querido de antes del 70 fue destruido.
            Muchos de los que nos cuentan aquella historia, y que vivieron esos trances, dicen que se sentían tan agobiados que hasta pensaban que ni siquiera Dios les servía. Igualmente, esta vez, perdemos la calma con facilidad. Pero ahí está la voz del Papa, que nos dice que no estamos solos; aunque, siempre necesitan que alguien esté ahí. Entendiendo tal vez este silencioso clamor humano es que la solidaridad no se hizo esperar de todo el mundo (Cuba fue el primer país que se hizo presente).
            Estas son las principales reflexiones que nos atrapó en los días de cuarentena. ¡Pensar que hemos necesitado de un auto secuestro para hacer un aislamiento espiritual, mirar nuestro interior, a nosotros mismos! Ojalá, después de todo, cuando salgamos, si salimos caminando, hayamos aprendido a ser solidarios, a ser más tolerables, más respetuosos empezando con la Naturaleza, la más perjudicada con la contaminación que está soportando. Pero también precisa, como enseñanza, cambiar nuestra actitud en el marco de más respeto y dar más importancia  a los valores. En particular para el que escribe , su auto secuestro ha sido un viaje a su propio Emaus, buscando un encuentro, en el camino, con Jesús resucitado.
            Por lo demás, los poderosos del mundo seguirán con su propósito de acumular su poder y seguirán en su afán suicida, quizá no parren hasta el exterminio de la vida en el Mundo.

CONCLUYENDO

* Esta mal nacida peste, al parecer, no es algo que cayó del cielo ni salió de las entrañas de la naturaleza... Sin embargo, desnudó nuestra realidad, especialmente la de nuestro país. Somos mayoritariamente una población empobrecida e ignorante, por culpa de los diferentes gobiernos que nunca estuvieron interesados en darnos educación y en cortar la enorme brecha de desigualdad entre ricos y pobres. Por eso, para reducir que la plaga se expanda por contagio, fue necesario el aislamiento: porque nuestra población no es la de países más adelantados como los europeos, asiáticos y norteamericanos. Nos hemos acostumbrado a no respetarnos, a atropellarnos. Hemos seguido ese modelo perverso del individualismo, de prevalencia del yo egoísta y no del nosotros.
            Estas cosas trágicas que suceden cada cierto tiempo, son como jalones de oreja para que aprendamos a tener un mejor comportamiento y una actitud digna frente a nosotros mismos, a nuestros hermanos y a la naturaleza. ¿Por qué en cierta forma necesitamos que la vida nos enseñe todavía a palmetazos (la letra entra con sangre)? Son latigazos que nos despiertan, porque cada vez más como que se reduce ese espacio vital, en nuestro apurado vivir, para introducirnos a meditar y reflexionar sobre nuestro destino y el rol que como humanos tenemos en este planeta.

*El autoaislamiento nos llevó a muchos a un reencuentro espiritual con nosotros mismos. También nos mostró muchas creencias por los suelos; por ejemplo, como aquello que observa el P. Francisco: los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días no son pues los que tienen fama, dinero y éxito, sino los que se dan para servir a los demás. Por eso quizá Edgard Morin, decía que vivimos en “[…] un mundo conducido por la ciencia, la tecnología, el mercado y el beneficio, motores poderosos, pero le falta la ética, que es la única que tiene una brújula.” Me permitiría mejorar la plana al ilustre francés filósofo y educador en estos términos: Estamos en un mundo conducido por la ciencia, la tecnología, el mercado y el beneficio, pero le falta el AMOR, que es la única que tiene una brújula: servir.

*Es hora de decirle sí, sin condiciones ni regateos, al amor. Amor a Dios, amor a la Naturaleza, al Hombre. ¿Quién o qué nos enseñará el amor? La educación, porque es el único saber que forma valores y saberes en nosotros. La educación es lo único que le queda ya al Hombre para que pueda salvarse. Insistimos que el amor es el valor humano, con esta cita bíblica: “La cosa deseable en el hombre terrestre es su bondad amorosa” (Proverbios, 19:11,12)