viernes, 17 de septiembre de 2010

Alma Libertana Nº 5, artículo "APUNTES PARA LA HISTORIA ECONÓMICA DE ANCASH"

Manuel S. Reina Loli
Promoción 1948

Escribió el historiador Jorge Basadre:
“La revolución contra el dominio español alentó, bajo sus consignas de libertad e independencia, la finalidad de dar un estímulo a las fuerzas productivas bajo un régimen de economía individualista... La idea que albergaron (San Martín y Bolívar) fue dividir las tierras (constreñidas por su sistema de vinculaciones que favorecía al Estado, al clero y a las comunidades indígenas), entregarlas a los campesinos y desarrollar en las zonas rurales, a base de la pequeña propiedad,
una clase próspera que estuviera en condiciones de recibir y absorber como mercado los productos de las industrias nacientes”.

La frondosa legislación que se dio en el siglo XIX para proteger a los indios generaron una serie de conflictos y tensiones entre campesinos y terratenientes. Es la historia silenciada y no por eso menos importante.


La Independencia y la implantación de las Ideas Liberales

Dice el historiador Jean Piel:
“En los primeros años de la vida independiente del Perú, particularmente de 1821 a 1826 cuando el país estuvo dirigido directamente por los Libertadores o por su influencia, San Martín, Bolívar, el Congreso peruano organizan con retoques sucesivos la carta constitucional de la nueva Nación. Bajo la forma de decretos supremos y de constituciones, ellos definieron un programa social y agrario fuertemente inspirado en las ideas liberales que habían triunfado en el mundo con la Revolución Francesa y la Independencia de los Estados Unidos de América. Estos decretos-programa y sus artículos constitucionales organizaron particularmente dos campos esenciales de la vida agraria: el régimen de la propiedad de la tierra, la libertad de mercado de la mano de obra -corolario de1 principio de la igualdad. de los ciudadanos ante la ley.”

San Martín inició la reforma de la sociedad peruana aboliendo la esclavitud (12-8-1821); suprime el tributo indígena y los declara ciudadanos (27 Y 28-8-1821) y norma la libertad de comercio (28-9-1821) que fue mejorada por el nuevo Reglamento de Comercio promulgado por Bolívar en l826. Anota Jean Piel: “Libertad absoluta de comercio, igualdad de los ciudadanos ante la ley: los dos términos de un programa liberal exigen para que éste sea completo, la garantía absoluta y el ejercicio soberano del del derecho de propiedad. En una nación dividida en propietarios y no propietarios de bienes muebles e inmuebles, esto implica incluir en el derecho el cambio de propiedad de las riquezas naturales y de los medios de producción, y dentro de estos últimos, el cambio de régimen de la propiedad de las fuerza de trabajo humano”.
¿Cómo se incorporó el primer departamento de Huaylas (Ancash) al ámbito del capitalismo libera1?. “El poder de las fuerzas liberales en América y en el mundo –escribe Piel-, opuestos a la debilidad del imperialismo colonial español obligó a la nueva clase dirigente peruana a reconocer los principios liberales, al menos en el plano jurídico”. Los Presidentes (Prefectos) que tuvieron que dictar las medidas pertinentes fueron: el Gran Mariscal Toribio de Luzuriaga y D. Dionicio de Vizcarra. El presidente de Huaylas, Mariscal Luzuriaga, dos meses antes que San martín, dictó las medidas declarando la igualdad de los indios con los criollos y peninsulares (1-6-1821) y la supresión del tributo y el trabajo gratuito (2-5-1821). Al Presidente Vizcarra le cupo actuar de acuerdo con lo dispuesto por el Reglamento de Comercio (28-9-1821) impulsando el comercio del trigo de Huaylas y conchudos hacia Lima.

El Presidente D. Dionicio de Vizcarra y el ejercicio del “libre cambio”
“Las primeras medidas económicas –dice Jean Piel- de los Libertadores del Perú consistieron en
promover la ampliación de los principios del libre comercio al comercio peruano. El cabotaje a lo largo de las costas entre Callao y Huanchaco, estuvo reservado a los peruanos. Así San Martín promovió la reunificación y una cierta protección del mercado nacional compatible con el desarrollo económico y el libre cambio con el exterior”.

El Presidente Vizcarra, con sus conocimientos económicos y su espíritu progresista, ante la indiferencia, la mala fe y el apego a la “rutina” de los huaylinos, se decidió a entrar al ejercicio del libre comercio, desempeñando el papel de Estadoempresario, para introducir y vender “trigo serrano” en Lima compitiendo con el trigo chileno. En tal sentido “yo divisé el remedio y los medios de ponerlo en ejecución. Creí que él remediaría este mal rompiendo caminos nuevos, allanando las dificultades y dando un valor no esperable a los frutos… Yo juzgué digno de un magistrado de la Patria ese proyecto; aunque no ignoraba las dificultades e inconvenientes que las preocupaciones inveteradas opondrían a su buen éxito…”

No fueron pocas las dificultades que tuvo que afrontar; una de ellas fueron las medidas para reunir
mulas, costales y otros a fin de conducir “los trigos del presidente”, provocaron la protesta de algunos huaylinos a través de las páginas del “Correo mercantil” de Lima bajo el epígrafe “Abusos en las Provincias”, lo cual obligó al Presidente a explicar sus actos. Dice Vizcarra al que se esconde bajo las iniciales B.A.: “…Los ingleses que entienden por principio la mediana, la buena y superior calidad de los artículos comerciales, aprecian de una calidad mediana los trigos de California, de buena calidad los de Chile, y de superior calidad los de Conchucos; empero el gobierno bárbaro de nuestros opresores jamás conoció estas diferencias, y a favor del monopolio de sus paisanos contra la industria del país, envileció el trigo de las provincias con el apodo del trigo serrano y erigió en necesaria para el Perú la primera causa de la carestía de los granos: la falta de cosecha.”

Deseoso de acabar con la importación de trigo chileno en ejercicio del libre comercio de granos y utilizando los puertos de Huarmey y Samanco “y sin detenerse en el concepto de la murmuración que excitaría la ignorancia, reuní algunos pequeños capitalistas y los induje a comprar una cantidad de granos, rompí nuevos caminos, allané con la diligencia y el dinero todas las dificultades; y se verificó la conducción de los granos a las playas de la mar, antes de que las aguas lo impidiesen”. Intentó el Presidente Vizcarra impedir la salida anual de un mil1ón de pesos
a Chile por la compra de trigo, a fin de que Perú “conservara esta suma en la circulaci6n interna de sus provincias, se regenerara el capital social aniquilado y tomaran el fomento y vigor convenientes todas las otras producciones y principalmente la minería”.
Sería interesante rescatar y conocer sus proyectos sobre agricultura, minería y comercio que presentó y fueron leídos en la Comisión respectiva del Congreso Constituyente. El Libertador Bolívar continuó la obra reformadora del Protectorado dentro del liberalismo. Al igual que San Martín dio un nuevo Reglamento de comercio en l826 y abordó el problema de la propiedad de la tierra. Dice Jean piel:

“Definido el principio de la libertad contractual de la mano de obra, particularmente de la mano de obra agrícola, quedaba a los Libertadores precisar su voluntad respecto a la propiedad de los medios de producción agrícola, distinto del nuevo régimen jurídico de la propiedad de la tierra. Su filosofía en este campo está toda dicha en la primera frase de un manifiesto dirigido a la poblaci6n peruana en agosto de 1826: “La propiedad es una de las bases primordiales sobre las cuales se apoya la sociedad civil, y protegerla es uno de los deberes esenciales de los gobernantes”.

El decreto de 8 de abril de 1824 disponía la venta de las tierras del Estado y el decreto de 4 de julio del mismo año señalaba la forma como debía de cumplirse el anterior. Reiteraba este decreto la prohibición del trabajo gratuito y señalaba los jornales que debían percibir. El decreto de 27 de marzo de 1826 y la circular de 19 de octubre del mismo año corrigieron los alcances del decreto de 8 de abril. Las Circulares de 19 de octubre y 2 de noviembre de 1826 trataron de corregir los abusos que pudieran darse con la aplicación de las tierras sobrantes para el sostenimiento de escuelas.

“La República Peruana tal como la funda Bolívar con este decreto será una república de ciudadanospropietarios. Pero esta propiedad jurídica para ser tal, exige liquidar dos sectores de la propiedad de la tierra que se le escapan todavía: las tierras denominadas del Estado y las tierras poseídas colectivamente por las comunidades indígenas, que hay que entender bien son diferentes de las otras”.

Muchas otras ideas ocupan nuestras vigilias, pero, las reservamos para otra oportunidad.

BIBLIOGRAFIA
Jorge BASADRE. Historia de la República del Perú, t. X. 3ra. Ed.
Pierre DUVIOLS. “Huari y Llacuaz. Agricultores y Pastores. Un dualismo pre-hispánico de oposición y complementaridad”.
Revista del Museo Nacional. t. XXXI.
Waldemar ESPINOZA SORIANO. Huaraz, Poder , Sociedad y Economía en los siglos XV y XVI.
Miguel de ESTETE. Viaje de Hernando Pizarro desde Caxamarca hasta Xauxa. Sevilla, 1534. Lima, 1917.
Richard KONETZKE. Colección de Documentos para la historia de la formación social de Hispanoamérica. Vol. L.
Jean PIEL. Capitalismo Agraire au Perú.
Raúl PORRAS BARRENECHEA. Cedulario del Perú. t. II
Augusto SORIANO INFANTE. “Vida Industrial en el Corregimiento de Huaylas”.
Antonio VASQUEZ DE ESPINOZA. Compendio y Descripción de las Indias Occidentales.

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