viernes, 15 de julio de 2022

MARCHA DE SACRIFICIO POR LA DISGNIFICACIÓN DE LA CARRERA MAGISTERIAL. ESCRIBE WALTE A. VIADL

 

MARCHA DE SACRRIFICIO POR LA DIGNIFICACIÓN DE LA CARRERA MAGISTERIAL.

 

 

Walter A. Vidal

         Al terminar el Colegio, yo era como tantos otros muchachos que aún no sabían  lo que querían ser. Mi hermano mayor deseaba que yo fuera ingeniero “para ganar plata”; a mi hermana, estudiar Contabilidad en la UNMSM, le parecía excelente para mí. Mis padres no se metieron. Sin embargo, después de “aterrizar” a través de la claraboya desde la azotea hasta las gradas que conducen al segundo piso de la casa donde vivía con mis hermanos, estaba caminando un poco encorvado -mi mente más que mi columna- por los corredores de la Escuela Normal Superior “Enrique Guzmán y Valle” de La Cantuta. Veinte meses después de mi accidente.

 Los estudiantes ancashinos -no sé por qué aún no me sentía integrado a ellos desde un comienzo- tenían en la Escuela una asociación y un periódico mural, pegado en la pared de uno los corredores del edificio de las aulas. Me atreví a escribir para aquella vitrina algo sobre Huaraz. Me encaminé a la biblioteca para escribir. Era el lugar más concurrido por los alumnos, el edificio mejor diseñado y mejor conservado; sus tres pisos y respectivas salas, sin contar el sótano, brillando de limpio; con ambientes en el último piso donde se enseñaba los cursos electivos de Apreciación Musical, Pintura, Teatro, Danzas, etc. Yo me matriculé al curso de Apreciación Musical, con el Prof. Maluenda.

 ¿Qué será del profesor Moreno Jimeno, Jaime Cisneros –pregunto a mi silencio- y otros maestros…? Con Oswaldo Reinoso me encontré en 1996 en el almuerzo de reencuentro organizado por Félix Murillo en el INEI. Con el profesor Rato, he trabajado en el piso 21 del Ministerio, él era Director de la Modalidad de Extensión Educativa por entonces; yo, como economista, era Programador General de Extensión Educativa. Lo pasé bien. Recuerdo  mi viaje al Cuzco a una reunión de trabajo, que se llevó a cabo en esa ciudad. Al Dr. Peñaloza lo he visto canoso; siempre leo sus artículos en las publicaciones de la ANR; últimamente, su ensayo sobre la educación como proceso de hominización, socialización y culturación; sostiene que nuestra universidad sólo está adiestrando a los muchachos para que sean profesionales o técnicos, no está educando. Con quien mantengo relación amical, así sea por teléfono, es con mi paisano Prof. Walabonso Rodríguez Arainga.

 Un pensamiento de Santo Tomás de Aquino, escrito en la pared del primer piso, con letras de bronce, me recibe: “Temed al hombre de un solo libro”. Yo me senté con mi block de notas y mi lapicero y me puse a escribir el artículo. Saliendo de la biblioteca, con mi escrito en la mano sobre Huaraz, me detengo en la puerta, antes de bajar las escalinatas,  para contemplar el verdor del campus y sus pequeños sauces llorones bien parados. Un leve olor a harina de pescado llega con el aire que viene de Lima.

 Todavía pensando en Walabonso, hoy en la eternidad, recuerdo que cuando estaba yo de Director de Escuela de Economía en la UNAC, para darles la bienvenida a los cachimbos, escribí el discurso, basado en el libro “El trabajo intelectual universitario”, de mi amigo Walabonso, que finaliza así: “En fin, amigo ingresante, vienes con muchas cosas buenas que nos vas a enseñar también, pero básicamente traes disposición para aprender y un espacio interior limpio para recibir nuevos saberes. En este sentido, quiero terminar estas palabras, trasmitidas con afecto, con un pensamiento de W. Dyer que espero te haga reflexionar: “Cuando estás verde creces y cuando estás maduro te pudres. Permaneciendo verde, evitarás la maldición que representa ser un experto”.

 Mis recuerdos han entrado a la bruma de los años sesenta. El país ha pasado la cresta más alta de la economía agro-exportadora, basada desde los treinta en la producción y exportación del algodón y del azúcar. Daba paso a una economía minero-exportadora más diversificada. Las cifras macroeconómicas mostraban una recuperación rápida de la crisis del 58, gracias a los buenos precios del algodón y el azúcar. La economía se mantenía relativamente estable, sin embargo, el ambiente político estaba saturado de ruidos creado por el mismo gobierno, principalmente por el mal trato dado por el parlamento a la ENS de La Cantuta: a los maestros y a la educación en general. Qué chaimanta, qué cantuto no recuerda a los Manchego Muñoz y otros senadores que se encasillaron en la idea de no darle dignidad al maestro. El congreso, al parecer, no ha cambiado hasta hoy día.

 

Me encuentro abriéndome paso a una sombra de unos arbustos, tarareando alguna música para unos versos que aún no he terminado de escribir. Junto con un leve suspiro, al fin, salen de mi cabeza al papel unos versos bastante sencillos, a la madre, para que mañana recite un niñito del jardín del colegio de aplicación por el Día de la Madre.

 

Madrecita querida

hoy estoy buscando

la mejor flor de mayo

para ofrecértela en tu día

 

También una rosa

para darle a la Madre

de nuestro niñito Jesús

para que te cuide siempre.

 

°°°

         Ha trascurrido un año de aquel Día de la Madre en que alumnos y profesores de La Cantuta rendimos un homenaje a la madre chosicana, en el Gimnasio de San Marcos, homenaje por su labor en la lucha por la recuperación de la autonomía y categoría universitaria arrebatada por el gobierno (parlamento en realidad). La parte más intensa de nuestra pelea por la dignificación del maestro empezó en abril de 1960. El genial artífice de la dignificación del maestro: el Amauta Walter Peñaloza Ramella.

 Jueves 21 de abril de 1960. Primera página del diario “La Prensa”: Encargan Dirección de ENS. Las fuerzas policiales que rodean la Escuela intensifican medidas para impedir el ingreso de personas y víveres. Ayer se hizo presente el nuevo director con el juez instructor, el agente fiscal y tres miembros de la policía judicial; los alumnos agolpados frente al local central entonaron el Himno Nacional sosteniendo una gran bandera peruana. A las 6.54 p.m. una rechifla general del alumnado despidió a la comitiva. Las madres de los niños y los jóvenes que estudian en los Planteles de Aplicación de la Escuela burlaron el bloqueo policial e ingresaron a expresar su adhesión al Dr. Peñaloza. El Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP) anunció que hoy acatarán un paro de 24 horas los diez centros universitarios del país en apoyo a La Cantuta. Los profesores de educación primaria, secundaria y técnica piden la renuncia del ministro de educación y del director de educación normal.

 “El Comercio”, informaba que la mayoría de los Centros Federados de la UNMSM había acordado acatar la huelga indefinida decretada por la FUSM, en apoyo a la ENS. De otro lado, la Comisión de Amplia Base se declaraba en sesión permanente conjuntamente con los Comités Ejecutivos de los Organismos Nacionales del Magisterio con el objeto de coordinar una acción hasta conseguir la modificatoria del art. 87 del estatuto universitario.

 Desde hace varios días nuestra ración, en la Escuela, ha disminuido en nuestra bandeja a media tasa de Quáker, medio pan untado con algo de mantequilla; el almuerzo adelantado con media ración, en el que no se perdía, sin embargo, como postre, el humor de siempre. Hasta un delgaducho plátano cortado en dos para duplicar la ración era motivo de risa. Era chistoso, por ejemplo, las ocurrencias de “Cachimbón” que se cayó cruzando el río con un saco de papas en el hombro (las gentes humildes del mercado de Chosica nos obsequiaban papas y otras comidas). El problema era trasladarlos a la Escuela sin que se dieran cuenta los policías. Pero entre ellos había siempre uno que otro “buena gente”, que mirando a su costado se hacía de la vista gorda. Siempre sonrío cada vez que me acuerdo del discurso de nuestro compañero Futuri Cuturi cuando en una de las acostumbradas asambleas en el auditórium dijo: “¡Compañeros, no estamos solos en nuestra lucha; estamos rodeados...!”

 La noche del 21 de abril de 1960, por fin, emprendimos la larga y silenciosa caminata hacia Lima. Acampamos a las dos de la madrugada a la altura de Ñaña. Dirigentes de la FEP, FUSM, de la Asociación de Centros de Ingeniería, de la Universidad Católica y de Agronomía organizaron el campamento. A las 5.15 a.m. levantamos el campamento y seguimos avanzando hasta Santa Clara, lugar donde desayunamos y descansamos media hora. Por Vitarte estuvimos a las 9.15 a.m. y a las 11 nos detuvimos a la altura de Santa Anita. En camionetas y automóviles, diversas instituciones  distribuían bebidas, frutas y otros alimentos.

 Cuando a las doce del día llegamos a Hierbateros, nos encontramos con el Coronel Muente y al Prefecto de Lima, quienes permitieron el paso de los profesores, alumnos y madres de familia. Silenciosamente ingresamos a Lima a las 12 y 10 minutos, tomando ambos lados de la pista de la Avenida Grau, hasta Abancay, donde nos dieron el encuentro los estudiantes de San Marcos, Ingeniería, Agronomía, La Católica y Bellas Artes. Al pasar frente al Ministerio de Educación, las voces de bienvenida de los estudiantes limeños arreciaron contra las autoridades de ese Ministerio: “Cueva de ladrones”, “Sepulcro Blanqueado”, eran los gritos que parecían retumbar los edificios. Un hermoso cuadro para nuestras pupilas, hoy encharcadas en lágrimas.

 Después de 16 horas de marcha ingresamos, al fin, al local del Gimnasio de San Marcos, en medio del aplauso de los estudiantes allí congregados. Se entonó el Himno Nacional con bastante patriotismo y fruición humana. El Presidente de la FEP Oscar Espinosa Bedoya, en un impresionante discurso dijo: ...“habéis escrito una página brillante de la historia de las luchas estudiantiles, con lo que acabáis de realizar, hecho que no se había registrado jamás en el Perú. El estudiantado de todo el país se encuentra firmemente solidario con los estudiantes de la Cantuta, para poder conseguir juntos su autonomía, la dignidad del maestro y su categoría universitaria”. Juan Alberto Campos Lama, Presidente de la FUSM, manifestó “América en estos días ha contemplado dos cuadros diferentes con relación al movimiento de los estudiantes: en el pueblo hermano de Venezuela el estudiantado ha salido a defender al Gobierno que ellos creen representa genuinamente la voluntad de las mayorías populares; y en el Perú estamos viendo cómo el Gobierno arroja a los alumnos de su propia casa”. Al final el Presidente de la FEENS, Rafael Urrunaga, dijo: “hemos tenido que abandonar la Escuela porque ha dejado de existir, y volveremos a ella cuando se le devuelva su autonomía y su categoría que ha perdido”.

 Finalizada la improvisada actuación, se sirvió el almuerzo preparado por las alumnas de San Marcos y La Católica, que consistió en una ensalada, huevo duro, fruta y refresco. En la noche, casi la mitad de los alumnos pernoctaron sobre el piso de madera del Gimnasio, algunos durmieron en el local de la Ciudad Universitaria, otros recibieron ayuda de sus comprovincianos residentes en Lima, quienes pagaron el hotel.

 En la mañana siguiente tomamos desayuno en el interior del mismo gimnasio donde se improvisó un comedor. Las chicas habían cocido papas y preparado avena. La FUSM entregó un número de cupones para que almuercen en el comedor de estudiantes del jirón Cangallo. Yo me fui a Breña a tocar el timbre de la casa de un pariente. Fui recibido amablemente. Y lo primero que hice es escribir una carta a mi madre.

 

Lima, 25 de abril de 1960

Querida mama:

    Me encuentro aquí, después de una larga caminata desde La Cantuta. En Chosica, la noche del jueves en que partimos, el pueblo nos despidió con una impresionante, multitudinaria y afectiva manifestación de simpatía en adhesión a la lucha que la ENS ha emprendido para rescatar su autonomía y categoría universitaria por la dignificación de la carrera docente. Muchas madres de familia nos han acompañado en nuestra marcha.

    No se entiende que al maestro tenemos que darle el nivel académico que necesita para orientar la formación y el desarrollo de los niños y jóvenes que son los que mañana van a tomar las riendas del país; acabo de darme cuenta que el principal problema de nuestra nación empieza a ser un problema de educación; ¿te das cuenta de la mentalidad de estos gobernantes? por un lado están abriendo más universidades sin importarles su calidad y por otro lado están negando esta categoría a una escuela que ahora es una de las instituciones más prestigiadas en América del Sur; piensan que deben tener alta preparación los veterinarios (bien hecho), pero no así los maestros, a éstos sólo hay que darles una preparación mediocre y un sueldo de hambre para que los menos se dediquen a esta profesión. Sé que me entiendes bien, como diplomada que eres. He llegado a la casa de mi tía Natalia. Estaré aquí hasta que regresemos a la Escuela, dile a mi papá que tendrá que correr con los gastos de mi estadía. Les quiero y gracias por todo.- Tu hijo.

     A mediados de mayo de 1960, el movimiento de La Cantuta, que se inició con la promulgación del Estatuto Universitario, tomaba cuerpo político en todo el territorio. En el Cuzco una manifestación de estudiantes quemó las efigies de trapo y cartón del Premier Beltrán y del Ministro Rubio. Los dirigentes estudiantiles Raúl G., en representación del Comité de Huelga, Eduardo Z., por la Facultad de Letras, ofrecían derramar “la sangre que hemos metido en nuestras ideas para solucionar el problema de la Escuela Normal Superior”, Justo V. y David P. condenaban el abuso e hicieron referencia al manifiesto de la juventud cuzqueña el 12 de mayo de 1909, Virgilio V., por el Frente Estudiantil de Reforma, dijo que el Gobierno debe dar educación a más de 20 mil estudiantes que mendigan cultura en el extranjero. Valentín Paniagua, Presidente de la Federación Universitaria del Cuzco, dijo: “Esta noche queremos decir al señor Beltrán que su apellido materno es el sinónimo de la situación espantosa en que se debate el país”. Cerca de las siete la gente se movilizó hacia el parque de la Merced, donde habló Aldo E.; finalmente, Gregorio Berríos, por la ENS de La Cantuta.

 También en Trujillo, los estudiantes frente al local de la Prefectura, a los gritos de  “Abajo Beltrán”, quemaron ejemplares de los diarios “La Prensa” y “La Crónica”, luego se dirigieron hacia la plazuela “El Recreo” y finalmente a la Plaza de Armas, donde fueron recibidos por un contingente policial que disolvió el grupo a varazos.

 

Diciembre de 1961. Llegó el día de la graduación. Un escueto programa se cumple fríamente: Himno Nacional, entrega de títulos, juramentación de los egresados, palabras del Director de la Escuela (por cierto, ya no es Walter Peñaloza, cuya ausencia lo sentimos mucho, porque nos hace falta sus memorables consejos). Terminamos, con un sabor agridulce, dulce de haber disfrutado de toda una época denominada “época de oro de La Cantuta”; o lo que puede ser lo mismo, La Cantuta de Peñaloza. Nos parecía ayer cuando hace tres años (como hoy, 2022) con nuestras maletas en mano, entrábamos al cuarto 306 del tercer piso del Pabellón de los Cachimbos: César del Pino (de Lima), Walter Leyva, (de Pachascucho, Huancyo), Raúl Reátegui Ramírez (de la selva), Manuel Peñafiel (de Cañete) y quien les cuenta (llamellino). Terminaba así aquel año del 61, y lo que fue para muchos un oasis espiritual. 

wavita



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